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ACAV impulsa soberanía biotecnológica mediante la extracción de apitoxina en Venezuela

(Caracas, 4 de febrero de 2026).- El Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), a través de la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV), inicia la ejecución de un proyecto estratégico de extracción de apitoxina para fortalecer la investigación aplicada y la innovación productiva.

La apitoxina se define como el veneno puro secretado por las abejas obreras del género Apis, un compuesto biológico de alta complejidad rico en péptidos y enzimas, como la melitina y la apamina. Esta sustancia posee extraordinarias propiedades analgésicas, antiinflamatorias e inmunomoduladoras, lo que la posiciona como un insumo de alto valor científico para el desarrollo de soluciones avanzadas en medicina, cosmetología y veterinaria.

Para la obtención de este recurso, la ACAV emplea tecnología especializada mediante extractores de vidrio diseñados para colmenas tipo Langstroth.

El proceso de recolección se fundamenta en la aplicación de impulsos eléctricos controlados con una diferencia de potencial de 30 milivoltios. Esta tensión de ultra bajo impacto está calibrada para situarse justo por encima del umbral de respuesta sensorial de la Apis mellifera, induciendo la secreción de apitoxina mediante un estímulo electromagnético sutil que evita el agotamiento neuromuscular o el estrés térmico del espécimen.

Mediante el uso de una rejilla recolectora (colector electrónico) colocada en la piquera o sobre los cabezales de la colmena, estos micro-impulsos actúan sobre el sistema neuromuscular de la abeja, induciéndola a aguijonear una superficie de vidrio colocada bajo la rejilla. Debido a que la superficie es lisa, el aguijón no se desprende, evitando la muerte del insecto y garantizando un proceso sostenible y respetuoso con el ecosistema.

Cada jornada técnica se desarrolla en sesiones de 30 minutos, utilizando dos colmenas simultáneamente para optimizar la eficiencia bajo estrictas condiciones de control.

Tras la recolección, el material se traslada al laboratorio para su procesamiento, donde se somete a un periodo de secado de entre 30 y 60 minutos. Una vez deshidratado, el producto se raspa cuidadosamente con instrumentos de precisión y se envasa en recipientes de vidrio color ámbar, los cuales garantizan la protección de sus propiedades frente a la degradación lumínica. Finalmente el veneno se almacena bajo rigurosos protocolos de refrigeración y congelación para su posterior caracterización físico-química y funcional, consolidando una base científica sólida para el aprovechamiento integral de los productos de la colmena.

Esta iniciativa representa un avance sustancial en la diversificación de las líneas de investigación de la ACAV, alineándose con las directrices de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán y la Alianza Científico-Campesina.

A través de este esfuerzo, el Gobierno Bolivariano reafirma su compromiso con la investigación, la tecnología y la producción apícola.

Mincyt / Prensa / Con información ACAV