(Caracas, 15 de abril de 2026).- El Centro Nacional de Tecnología Química (CNTQ) impulsa proyectos de ingeniería ambiental que integran ciencias como la química, biología, física y geología con principios ingenieriles, con el objetivo de elevar la calidad ambiental y salvaguardar la salud humana.
En el espacio 5 Minutos de Ciencia, el investigador José Izaguirre, del CNTQ, definió esta disciplina como «la rama de la ingeniería que actúa como un puente estratégico entre el desarrollo humano y la resiliencia planetaria».
Desde el CNTQ, se abordan desafíos específicos en entornos químicos, tales como la preservación de la salud de los trabajadores en la manipulación de sustancias, el cuidado del ambiente laboral y la protección del entorno exterior vinculado al aprovechamiento de materias primas.
Izaguirre enfatizó la relevancia estratégica de esta área y aseguró que la ingeniería ambiental ofrece «soluciones técnicas a todos estos problemas de contaminación que el desarrollo lleva».
Entre los proyectos destacados por el investigador desde su ingreso al CNTQ figuran iniciativas en energía, tratamiento y revalorización de residuos, además de contribuciones a la soberanía alimentaria.
Un caso emblemático fue la revalorización de un residuo de la industria alimenticia, transformado en alimento para ganado bovino durante periodos de sequía severa.
«Fue un proyecto en el estado Anzoátegui muy significativo debido a que ayudó a la comunidad a mantener el peso de su ganado durante esta época donde no se encontraba alimento, entonces eso benefició enormemente a esa comunidad», relató Izaguirre.
El investigador también explicó que esta disciplina no opera de forma aislada, sino como «una capa transversal que actúa con los conocimientos y los especialistas de diversas áreas para poder interpretar este lenguaje de la naturaleza y poder determinar cómo impacta un proyecto o un producto generado en el ambiente y en las personas alrededor».
Los enfoques varían según el proyecto: desde el control de compuestos orgánicos volátiles, demanda biológica o química de oxígeno, hasta el monitoreo de emisiones contaminantes, adaptados a la materia prima y su aplicación.
Por otra parte, Izaguirre subrayó la necesidad de superar el «deseo moral de preservar el ambiente» mediante herramientas científicas: «¿Cómo puede un médico salvar a un paciente si no tiene los conocimientos y las herramientas para tal fin? Para poder conservar el medio ambiente, tenemos que conocerlo, tenemos que conocer su lenguaje y es allí donde la ciencia actúa como una brújula de la supervivencia».
Para reducir la contaminación en los próximos años, el especialista considera que los modelos predictivos impulsados por IA son fundamentales, ya que permitirán maximizar la producción, disminuyendo las emisiones.
De esta manera, el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) reafirma su compromiso con una coordinación dedicada a biotecnología, tecnología alimentaria y ambiente, mediante vigilancia tecnológica e innovaciones que satisfagan las necesidades poblacionales y remedien problemas de contaminación.
Mincyt / Prensa / EBM



