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Cidata conecta el pasado de la Tierra con la vanguardia de la astrobiología

(Caracas, 30 de abril de 2026).- En la Fundación Centro de Investigaciones de Astronomía y Tecnologías Aplicadas (Cidata) conecta el pasado del planeta Tierra con la vanguardia de la astrobiología, un tema que llama la atención de todas y todos, a través del ciclo de charlas Un Instante en el Universo, que inició este jueves.

En este primer taller, que se realizó en formato presencial y virtual, el divulgador científico de Cidata, Ramón Acosta, desarrolló la ponencia: De las Extinciones masivas a la búsqueda de biofirmas en el universo, atrapando la atención, tanto a los apasionados de la paleontología, como a quienes sueñan con encontrar vida en otros mundos.

Acosta habló de la taxonomía de la extinción, de las cinco grandes extinciones, de las primeras “purgas” globales. «Hace 251 millones de año nuestro planeta Tierra perdió el 96 por ciento de las especies, mediante una letal reacción en cadena», sostuvo.

Dijo que la paleontología es la reconstrucción del gran árbol biológico, que la ciencia no solo estudia huesos, reconstruye las relaciones anatómicas, el origen de las especies y las causas de la extinción; y que la astrobiología es el estudio interdisciplinario y riguroso del origen, evolución y distribución, y futuro de la vida en el cosmos, que busca las condiciones para la vida en el universo.

«Hace más de 3.400 millones de años ocurrió un milagro estadístico, la química simple se convirtió en biología compleja. Lo inerte cobró vida», comentó.

Extinciones y evolución

Ramón Acosta se refirió en esta charla a la taxonomía de la extinción, destacando que, cuando esto pasa, la especie no deja ningún tipo de descendencia (ni con ADN ni evolucionado); mientras que en la extinción filética, la especie ascendente se extingue, pero la descendiente sigue existiendo, evoluciona conservando la información genética, por ejemplo, dinosaurios a aves.

Añadió que, para que esto sucediera, hubo lo que llamó un “coctel” letal de indeterminadas causas, que incluyó el impacto de un meteorito, volcanismo y liberación de sulfuros.

Se refirió a la existencia de tres teorías: la sopa primitiva, el mundo del ARN y la panspermia. “Esto como punto de partida para el estudio de las posibilidades de encontrar biofirmas, rastros o huellas de algún organismo que haya existido hace tiempo, dentro de nuestro universo, o en otro objeto de nuestro sistema solar. Un organismo extinto o que indica la presencia de un organismo activo”.

Añadió que, la vida no siempre se manifiesta en forma pluricelular o de forma de vida inteligente.

Desde el Cidata en Mérida, siguen descifrando los códigos del cosmos para entender el lugar de los seres humanos en él.

Mincyt / Prensa / Con información de Cidata