1 min(s) de lectura

¿Por qué compartimos noticias falsas?

Por: Gabriela Jiménez Ramírez

(Caracas, 11 de julio de 2026).- La desinformación no se vuelve viral solo por la tecnología, sino también por cómo funciona nuestro cerebro.

De acuerdo con diferentes estudios publicados por el portal The Conversation, cuando sentimos miedo, incertidumbre o angustia, tendemos a reaccionar más rápido que a analizar, lo que aumenta la probabilidad de creer y compartir información sin verificar.

Además, el sesgo de confirmación nos lleva a aceptar con mayor facilidad aquello que coincide con nuestras creencias, mientras que la confianza en nuestro entorno puede hacer que demos por cierta información solo porque muchas personas la comparten.

Antes de compartir una publicación recuerda siempre identificar qué emoción te genera, verificar la fuente y contrastarla con medios confiables.

El pensamiento crítico no consiste en desconfiar de todo, sino en evaluar la información antes de creerla y compartirla.

Mincyt / Prensa /