(Caracas, 27 de octubre de 2026).-En los espacios de la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV), ubicada en el sector Quebrada Negra del municipio Alberto Arvelo Torrealba en el estado Barinas, se desarrolla una experiencia de sistema agroforestal adaptada a las condiciones edafoclimáticas del territorio, orientada a integrar cultivos agrícolas, especies forestales y frutales bajo un enfoque de producción sostenible en equilibrio con el entorno natural.
La iniciativa parte de las características particulares del área, situada aproximadamente a 300 metros sobre el nivel del mar, con suelos ácidos cuyos valores de pH oscilan entre 3, 3.4 y 4.
Estas condiciones exigen el diseño de arreglos de siembra específicos que consideren las particularidades del agroecosistema y minimicen el impacto ambiental, especialmente por tratarse de una zona vinculada a dos importantes microcuencas hidrográficas compartidas entre los estados Portuguesa y Barinas.
El establecimiento inicial comenzó con ensayos de musáceas en distribuciones de tres por tres y dos por dos metros. A partir de esta base, se incorporó el cultivo de café bajo la sombra temporal de las musáceas para aprovechar la sinergia entre ambas especies. Actualmente, el sistema cuenta con 740 plantas de café, principalmente de la línea arábiga como Colombia 27 y Monte Claro, además de pequeños lotes experimentales de otros materiales.
La estructura agroforestal se complementa con especies de sombra permanente como el samán, mientras que las musáceas y la madre del cacao enriquecen la diversidad junto a plantas de copoazu y cacao en áreas de aislamiento. El componente de musáceas abarca 240 ejemplares sometidos a un riguroso manejo agronómico.
Asimismo, la experiencia genera insumos vegetales para otras iniciativas de investigación, tales como hijos de plátano para programas de multiplicación y ramas de madre del cacao empleadas en bioensayos y con potencial forrajero para la alimentación animal.
Desde una perspectiva ambiental, el diseño busca favorecer la diversidad de especies y ofrecer condiciones para la presencia de aves y otros organismos, contribuir a la regulación de la temperatura, incrementar la captura de carbono mediante la biomasa vegetal y favorecer la protección del suelo y la infiltración del agua. La diversificación de cultivos impulsa además la disponibilidad alimentaria y fortalece la economía de las comunidades rurales de la zona.
Además de su función productiva y ambiental, este sistema constituye una experiencia demostrativa para las comunidades de Quebrada Negra y otras localidades con condiciones similares de piso bajo, donde la combinación de café, plátano, cacao, especies forestales y frutales, como el aguacate puede servir de referencia para diseñar alternativas agrícolas adaptadas a las características de cada territorio.
Prensa Mincyt con información de la ACAV.