(Caracas, 18 de junio de 2026).- En un esfuerzo por entender los fenómenos que afectan la atmósfera y la salud pública, el Centro de Ciencias Atmosféricas y Biogeoquímica (CCAB) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), lidera investigaciones críticas sobre la dinámica de las partículas en suspensión en la tropósfera.
Bajo la premisa de que los procesos biológicos, geológicos y químicos están intrínsecamente conectados, el centro no solo estudia el entorno natural, sino que analiza cómo la transferencia química entre ecosistemas puede alterar el equilibrio ambiental.
Uno de los proyectos más relevantes que impulsa el laboratorio es la «Evaluación del Evento Estacional de la Calima, Asociada a la Salud Humana en Caracas, a través del Estudio de un Parámetro de Calidad del Aire: Partículas Atmosféricas, para Proponer Medidas de Mitigación». Esta iniciativa busca desentrañar el impacto de las partículas atmosféricas en la ciudad de Caracas, para proponer medidas de mitigación efectivas que puedan contribuir a mejorar la salud respiratoria de la población.
La MSc. Loreto Donoso y el Profesional Asociado a la Investigación, Ing. Carlos Pérez, explicaron que el proyecto, financiado por el Fonacit, se centra en medir en tiempo real la concentración de partículas en la tropósfera. Detallaron que estas tienen dos orígenes definidos: el natural, que abarca fenómenos propios del ecosistema y el clima, como por ejemplo el polvo aerotransportado desde el desierto del Sahara; y el antrópico, resultado de la actividad humana, principalmente por la quema de combustibles fósiles, tales como las partículas atmosféricas de carbono negro, entre otras.
A pesar de las limitaciones impuestas por las medidas coercitivas unilaterales, que han dificultado el acceso a repuestos y mantenimiento de equipos científicos, el IVIC apuesta por la soberanía tecnológica. “Pese a las dificultades impuestas por las medidas coercitivas unilaterales, estos equipos los estamos adecuando para ponerlos en funcionamiento en los próximos meses”, señaló Pérez. La meta es reactivar dos puntos clave de medición: uno en el techo del Centro de Ingeniería del IVIC y otro en La Carlota, recuperando así la capacidad de monitoreo que se mantenía hasta 2021.
Caracas bajo el lente de la biogeoquímica
La magíster Donoso destacó que el centro también ha trabajado en el estudio de gases contaminantes en el valle de Caracas y que los datos históricos son reveladores. Por ejemplo, hace 20 años los niveles de óxido nítrico y dióxido de nitrógeno, ambos productos de la combustión, en Caracas eran significativamente más bajos que en otras metrópolis como la Ciudad de México, Bogotá o Buenos Aires, aunque la presencia de estos gases en la atmósfera puede ser nociva incluso en bajas concentraciones. El reto actual es retomar las mediciones de contaminantes atmosféricos y actualizar el mapa de emisiones para entender la evolución de la calidad del aire en la ciudad.
Ciencia Abierta y Satélites
La innovación también llega de la mano de la geomática. El equipo está integrando el uso de sensores remotos, datos satelitales abiertos y hardware libre para complementar las mediciones en tierra. Este avance se apoya firmemente en la filosofía de la Ciencia Abierta.
“Nuestro esfuerzo se basa en el uso de software libre y programación en código abierto para descarga y manejo de datos satelitales, elaboración de mapas y uso de modelos que eviten la dependencia comercial”, enfatizó Pérez. A futuro el centro también tiene como objetivo desarrollar redes piloto
de sensores de bajo costo de contaminantes atmosféricos, de hardware abierto, que complementen las mediciones de los equipos robustos.
Con esta combinación de monitoreo terrestre, análisis satelital y resistencia tecnológica, desde el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, a través del IVIC, se reafirma el compromiso de generar ciencia útil que permita a los venezolanos respirar un aire más limpio y comprender mejor la química atmosférica de la capital.
Mincyt / Prensa / Con información del IVIC

