Por: Gabriela Jiménez Ramírez
Recientemente, la revista Nature presentó un estudio donde propone una nueva interpretación sobre el origen de las células complejas que dieron lugar a las plantas, a los animales y, especialmente, a los seres humanos.
La investigación, citada por diferentes medios, fue desarrollada por un grupo de científicos del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y el Barcelona Supercomputing Center (BSC). En este documento, los expertos señalaron que la evolución de las células eucariotas podría haber estado precedida por el intercambio genético entre microorganismos.
En concreto, los investigadores señalaron que este intercambio genético se dio sin necesidad de reproducción, lo que facilitó la incorporación rápida de nuevas funciones biológicas.
Además, el estudio identificó la presencia de otras bacterias, como lo son los planctomicetos y las deltaproteobacterias Ambas, determinaron los expertos, desempeñaron un papel clave en la evolución de las células eucariotas.
Estas células albergan nuestro ADN y forman a todos los organismos de los reinos animal, vegetal, hongos y protistas.
Uno de los resultados que arrojó esta investigación y que llama la atención es la posible participación de los virus gigantes, los cuales han actuado como vehículos de transferencia genética desde la evolución, y que podrían haber sido partícipes en el desarrollo de las células complejas.
El estudio lo que demuestra es una visión cada vez más extendida en biología evolutiva y cómo la cooperación y la transferencia genética fueron fundamentales en las primeras etapas de la evolución de la vida en la Tierra.