(Caracas, 2 de julio de 2026).- El sismo de magnitud 7.5 evidenció un complejo fenómeno geotécnico conocido como licuación de suelos, observado en el municipio Veroes del estado de Yaracuy, similar al documentado en el histórico terremoto de Cariaco en 1997.
Nuestro personal científico y técnico, desplegado en este territorio realizó los estudios respectivos, constataron que las prolongadas ondas sísmicas afectaron severamente los sedimentos arenosos y limosos saturados, provocando un aumento drástico en la presión de poros; como resultado, el terreno perdió súbitamente su resistencia y se comportó como un fluido denso. Esto causó hundimientos asimétricos, esparcimiento lateral de bloques de tierra intactos y daños estructurales críticos en las vialidades y obras civiles construidas sobre zonas con altos niveles freáticos.
Ante este panorama, resulta imperativo actualizar de inmediato los mapas de microzonificación sísmica nacional y exigir rigurosos ensayos de penetración (SPT y CPT) en las fases de diseño de todo nuevo proyecto de infraestructura. Siguiendo las directrices de la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, la gestión institucional se enfoca en la prevención y en la evaluación técnica profunda de las estructuras ya afectadas para determinar la viabilidad de aplicar métodos de estabilización in situ.
Nuestro objetivo primordial no es solo reconstruir lo dañado, sino aplicar la ciencia y la tecnología para desarrollar infraestructuras verdaderamente resilientes y adaptadas a los retos sismológicos de nuestro territorio.
Aunque los embates de la naturaleza nos han puesto a prueba nuevamente, nuestra capacidad de recuperación y organización es inmensamente superior a cualquier adversidad. Con el rigor técnico como nuestra principal guía y una voluntad colectiva inquebrantable, superaremos esta coyuntura para levantar nuestras comunidades sobre cimientos mucho más seguros, transformando este enorme desafío en la piedra angular de un futuro lleno de esperanza, protección y bienestar para todos.
Felicitamos a todo el cuerpo técnico y científico, que con compromiso y pasión, han participado en estos estudios respectivos en las zonas afectadas.
Mincyt/Prensa



