Por Gabriela Jiménez Ramírez
Karen Hao, experta en inteligencia artificial y ex reportera de The Wall Street Journal, participó en el podcast El Diario de un CEO, donde vuelve a colocar en la palestra del debate el futuro de las herramientas tecnológicas y cómo se están desarrollando actualmente.
Hao fue entrevistada trans presentar su libro Empire of AI: Inside the Reckless Race for Total Domination, una obra que se convirtió en bestseller y que analiza el poder creciente de las empresas líderes del sector.
Uno de los conceptos centrales de su investigación es lo que ella denomina «agenda imperial» de las compañías de inteligencia artificial. Para Hao, organizaciones como OpenAI deben entenderse bajo una nueva lógica de poder global.
Cuando fue consultada por esta comparación, Hao señaló que «imperio es la única metáfora que he encontrado para encapsular completamente todas las dimensiones de las acciones de esta empresas, la escala en la que operan, y lo que la motiva a hacer lo que hacen y hay muchos paralelismos que puedes ver en lo que yo llamo imperios de las IA e imperios antiguos».
La autora explicó que su objetivo era ir más allá de una simple historia corporativa y analizar el impacto real de la industria tecnológica en distintas partes del mundo.
«Esta gente nos dice que la IA va a beneficiar a todo, pero ves como esa retórica se desmorona cuando vas a lugares que no se parecen a Silicon Valley y tienen una cultura diferente, y ves como esta industria se está desarrollando alrededor», añade durante el podcast.
No obstante, recordó que la IA no nació recientemente, sino que fue una idea que tuvieron unos científicos en los años 40 cuando surgió la idea de «recrear la inteligencia humana»
«La idea era recrear la inteligencia humana y como ocurre hoy no hay un concepto científico de que es la inteligencia humana, y todos los intentos de cuantificar y clasificar la inteligencia humana han estado motivado por los deseos de demostrar que ciertos grupos de personas son inferiores», aseveró.
Según Hao, el modelo de desarrollo de la IA implica una apropiación masiva de recursos materiales, intelectuales y humanos, por lo que no es muy diferente, señala, a los imperios antiguos.
«Reclaman recursos que no le pertenece en su afán de entrenar a estos modelos, los datos de las personas, la propiedad intelectual de artistas, escritores,creadores, están acaparando tierras (…) explotan una cantidad enorme de mano de obra (…) monopolizan el conocimiento, proyectando la idea de que son los únicos que entienden cómo funciona la tecnología», aseveró.
Hao alertó sobre las consecuencias sociales de la expansión acelerada de estas tecnologías y la concentración de poder en manos de un pequeño grupo de compañías, además de la crisis ambiental y la salud pública que se registraría tras las construcción de nuevos centros de datos.
Desde Venezuela siempre mantendremos nuestra postura del desarrollo de una inteligencia artificial bajo principios de soberanía tecnológica, ética pública y respeto por la dignidad humana.