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Lilliam Arvelo: La arqueología es una forma de vida

(Caracas, 23 de febrero de 2026).- Lilliam Margarita Arvelo Barreto, nace en Maracaibo, estado Zulia el 10 de junio de 1954, a los dos años sus padres deciden mudarse a Caracas, a la parroquia San Bernardino, donde transcurre su infancia.

La investigadora, quien estudió en el Liceo Carlos Soublette, relata que su pasión por la arqueología, la descubre a los 12 años de edad, cuando su papá le obsequia el libro de José María Cruxent Arqueología cronológica de Venezuela, de allí su interés por el estudio de la diversidad en las culturas.

Cursa la carrera de antropología en la Universidad Central de Venezuela (UCV), casa de estudio en la que también se desempeñó como docente de las escuelas de Sociología y Antropología.

Además, tiene un doctorado en Arqueología de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).

Arvelo sostiene haber tenido como referentes a las arqueólogas, Erika Wagner y Alberta Zucchi, ambas investigadoras del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), quienes fueron sus compañeras de proyectos.

Liliam Arvelo narra que sus inicios en el IVIC se remontan al año 1974, donde comenzó como estudiante, asistente del Laboratorio de Arqueología en el Departamento de Antropología.

Para el estudio de esta ciencia social, asegura la antropóloga, debe haber un profundo interés por la historia. «Para ser un arqueólogo, tienes que tener la pasión por ello (…) para mi es mi vida, es una forma de vida», añadió.

Esta mujer de la ciencia en Venezuela ha publicado innumerables artículos de revistas científicas, ha sido coautora de libros en arqueología, conferencista, investigadoras con aportes internacionales, contribuyendo en las comunidades a apropiarse de los saberes locales para conocer, proteger el patrimonio cultural que fortalece la memoria histórica y la identidad.

Mincyt / Prensa / AR / Foto: JO