Por Gabriela Jiménez Ramírez
(Caracas, 11 de abril de 2026).- Un dato que puede asombrarnos a todos: son más 110.000 papers que contienen referencias inventadas solo en 2025.
Al menos decenas de miles de las publicaciones científicas de 2025, incluyendo artículos de revistas, libros y actas de congresos, probablemente contengan referencias falsas generadas por inteligencia artificial (IA), de acuerdo con un análisis hecho por el equipo de noticias de la revista Nature.
El estudio de Nature no está solo. Otro análisis de casi 18 mil artículos aceptados en tres congresos de informática reveló que han aumentado notablemente «las referencias que no pueden atribuirse a publicaciones académicas reales».
De acuerdo con Nature, el problema ocurre porque los investigadores utilizan cada vez más los grandes modelos de lenguaje (LLM por el inglés) para realizar búsquedas bibliográficas, redactar manuscritos y formatear bibliografías, «y en ocasiones, estos modelos generan referencias académicas inexistentes», o alucinan.
El análisis de Nature fue realizado en colaboración con Grounded AI, una empresa con sede en Stevenage (Reino Unido) que, entre otras, ofrece a las editoriales herramientas para detectar referencias problemáticas en sus manuscritos. Varias editoriales comentaron a Nature que han estado explorando ese tipo de herramientas o desarrollando sus propias versiones.
Los errores de citación no son nuevos en las publicaciones académicas, incluso antes de la IA generativa, ya teníamos muchas imprecisiones en las citas, comentó a Nature Mohammad Hosseini, quien estudia la ética y la integridad de la investigación en la Universidad Northwestern en Chicago, Illinois.
Los problemas son mayores y han cambiado, antes eran, por ejemplo, errores ortográficos en los nombres de los autores, en el año de publicación, el título de la revista o el DOI. También había discrepancias entre la información de la obra citada y los detalles proporcionados por el artículo que la citaba.
«Ahora el problema no es sólo la inexactitud, sino las citas falsas. Se trata de citas inventadas, lo cual es un problema completamente distinto», dijo Hosseini.
En los experimentos que se han hecho con chatbots de IA para generar artículos científicos, se ha visto que las alucinaciones no sólo son comunes y aparentemente inevitables, sino que se producen con bastante frecuencia.
Uno de esos estudios pidió al LLM GPT-4o de OpenAI que generara seis revisiones bibliográficas sobre tres trastornos de salud mental, y el equipo humano de investigación analizó las 176 referencias de dichas revisiones sintéticas. Descubrieron que «casi el 20% eran referencias inventadas que no podían vincularse a investigaciones reales».
«Además, el 45% de las referencias restantes, que correspondían a publicaciones auténticas, contenían errores». En algunos casos, todos los componentes son inventados, le dijo a Nature la Dra Kathryn Weber-Boer, directora de cienciometría de la empresa Digital Science.
Además, la situación podría ser aún más difícil en medio del auge de la inteligencia artificial que puede simplificar las búsquedas en internet. Algo que no hacen solo estudiantes sino ahora, al parecer cada vez más académicos.
Hoy Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, ante esta creciente expresión de fraude académico-científico, los docentes, profesor@s, científic@s y la comunidad tienen una única salida: la ética, como respuesta formativa indispensable y práctica definitiva, para la vida y por la vida.
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