Por: Gabriela Jiménez Ramírez
(Caracas, 1 de enero de 2026).- Al cerrar este 2025, contemplamos un ciclo de victorias profundas para el conocimiento soberano.
Bajo la guía estratégica de nuestro presidente Nicolás Maduro Moros, la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán ha dejado de ser una hoja de ruta para convertirse en una realidad palpable que abraza a todo nuestro pueblo.
Este ha sido el año en que la Alianza Científico-Campesina se consolidó como poesía de lo humano, resguardando nuestra soberanía alimentaria. Un hito que nos llena de alegría patria es el reconocimiento de la UNESCO a nuestro CEBISA como Centro de Categoría 2, validando ante el mundo que Venezuela lidera una ciencia abierta y al servicio de la vida.

Nuestra Generación Genial ha brillado con luz propia. A través del Programa Nacional Semilleros Científicos, nuestros niños, niñas y jóvenes alcanzaron un medallero histórico y posiciones de vanguardia en las olimpiadas mundiales de Astronomía, Nanotecnología, Matemáticas, Física y Robótica. Ver a nuestra delegación premiada es la certeza de que el relevo generacional está listo para los desafíos del siglo XXI.
Este año, la memoria histórica de nuestra ciencia alcanzó su máxima expresión con el estreno de la película «Ciencia para la Vida: Humberto Fernández-Morán», una obra que permitió a todo el pueblo conocer la vida y el legado del científico más destacado de nuestra historia. Como acto de justicia histórica, los restos mortales del insigne Dr. Fernández-Morán fueron trasladados con honores al Panteón Nacional el pasado mes de marzo, tras ser exhumados en su natal Maracaibo, para reposar junto al Libertador Simón Bolívar como el gigante de la ciencia que siempre fue.

En cada rincón del país, la Cayapa Heroica continuó recuperando equipos vitales, mientras el Plan Cacao, el Plan de Vectores y nuestra actividad espacial con la ABAE fortalecieron nuestra independencia técnica. Honramos la excelencia en los Premios Nacionales de Ciencia, donde la mujer venezolana fue protagonista, y garantizamos el futuro con el financiamiento de cerca de mil proyectos de investigación e innovación.
Este año también vimos florecer la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, que en su primer aniversario ya late con la energía de 1.805 estudiantes. Es un hogar para el conocimiento disruptivo en carretas STEAM, donde jóvenes de todo el país construyen el sueño de una Patria potencia.
Obtuvimos producción editorial robusta, donde libros y revistas especializadas recogen nuestra historia científica, los saberes ancestrales y el pensamiento de nuestros próceres del conocimiento. Estas publicaciones, junto al esfuerzo diario de todas las instituciones y entes adscritos a este Ministerio, son el testimonio de un pueblo que escribe su propia historia.
A nuestros científicos y científicas, investigadoras e investigadores, innovadoras e innovadores: ustedes son la respuesta firme ante el asedio. Este año estrechamos vínculos con aliados estratégicos, aprendimos cosas nuevas y educamos desde el corazón para nutrir a la Venezuela del futuro. Gracias, Presidente, por ser el faro de esta Gran Misión.
A todo el pueblo venezolano, a nuestros semilleros y a la comunidad científica: les deseo un feliz y venturoso año 2026. Que la luz del conocimiento siga iluminando nuestro camino hacia la prosperidad. ¡Ciencia para la Vida, Ciencia para la Paz… y vamos por más!