Por: Gabriela Jiménez Ramírez
(Carcas, 01 de abril de 2026).- Un estudio reciente, publicado en el Quarterly Journal of Experimental Psychology, desafía la extendida creencia de que el cerebro humano es capaz de realizar múltiples tareas simultáneamente.
La investigación, llevada a cabo por un equipo interdisciplinario de diversas universidades alemanas, concluyó que el cerebro humano procesa la información de forma secuencial en lugar de hacerlo en paralelo.
Aunque los participantes mostraron una mejora en su desempeño al enfrentarse a tareas duales, esta mejoría no correspondió a una auténtica capacidad de realizar múltiples tareas a la vez, sino más bien a una optimización del orden en que se procesaban las acciones.
Para llevar a cabo este estudio, los investigadores analizaron el comportamiento de 25 participantes durante varios días.
Los sujetos fueron sometidos a tres experimentos, en los cuales se les pedía completar dos tareas simultáneamente, tales como identificar el tamaño de un círculo presentado en una pantalla con la mano derecha y clasificar un tono sonoro como agudo, medio o grave.
Mientras realizaban estas actividades, se evaluaron tanto los tiempos de respuesta como la cantidad de errores cometidos.
Los resultados mostraron que, con la práctica, los participantes lograron incrementar su velocidad en la resolución de las tareas. Sin embargo, Torsten Schubert, investigador de la Universidad de Halle y uno de los autores principales del estudio, señaló que esta mejora se debía a la reorganización eficiente del orden en el que eran procesados los pasos individuales, lo cual reducía las interferencias entre ellos.
Otro aspecto importante evidenciado por la investigación fue el efecto negativo generado por cambios en las tareas asignadas. Incluso pequeñas modificaciones en las actividades resultaron en un aumento significativo de errores y un incremento en el tiempo necesario para completarlas.
Estos hallazgos tienen implicaciones relevantes para situaciones cotidianas donde el multitasking es común, como conducir o desempeñar funciones laborales que exigen atender múltiples tareas al mismo tiempo.
Las prácticas de multitarea no solo pueden reducir la eficiencia, sino que también implican riesgos significativos, especialmente en situaciones donde los errores pueden resultar en consecuencias serias.
A menudo atribuimos ciertos problemas al estrés, el cansancio o la edad, pero también podrían ser indicios de que nuestro cerebro está saturado debido a la incesante carga de instrucciones que le imponemos. Esto termina afectando el funcionamiento de la corteza prefrontal.
Por esta razón, es fundamental darnos espacio para desconectarnos y permitirle al cerebro recuperarse.