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Magnifica Humanitas, la nueva encíclica de León XIV

Por: Gabriela Jiménez Ramírez

(Caracas, 26 de mayo de 2026).- El Papa León XIV marcó un nuevo capítulo en la historia de la doctrina social de la Iglesia con la publicación de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, dedicada al impacto de la inteligencia artificial en la humanidad contemporánea.

Firmada el 15 de mayo de 2026, en el 135.º aniversario de la histórica encíclica Rerum Novarum de León XIII, el documento plantea una reflexión sobre el futuro de la civilización digital y la necesidad urgente de colocar la tecnología al servicio de la dignidad humana.

Según informó Vatican News, el Pontífice advierte que «la magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos».

Con esta premisa, León XIV resume el dilema ético que enfrenta el mundo ante el acelerado desarrollo de la IA y levanta una premisa que comparto absolutamente, el derecho a no ser digital, a que el ser humano no puede reducirse a un recurso, un dato o una herramienta productiva.

Dividida en cinco capítulos, Magnifica Humanitas sostiene que la tecnología no es mala en sí misma, pero tampoco es neutral. El Papa afirma que toda herramienta tecnológica “asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza”, razón por la cual exige responsabilidad moral, regulación internacional y participación social en el desarrollo de la inteligencia artificial.

La encíclica aborda temas como la dignidad de la persona humana, la justicia social en la era digital, la protección del trabajo frente a la automatización, el peligro de los monopolios tecnológicos, la manipulación de datos y la pérdida de libertad, el uso militar de la inteligencia artificial y as nuevas formas de esclavitud derivadas de la economía tecnológica.

El documento también critica el paradigma tecnocrático que reduce todas las decisiones humanas a criterios de eficiencia y rentabilidad, alertando sobre los riesgos del transhumanismo y de una sociedad gobernada exclusivamente por algoritmos.

En respuesta a los desafíos planteados por la IA, el Sumo Pontífice impulsó el pasado 3 de mayo la creación de una Comisión Interdicasterial sobre la Inteligencia Artificial, integrada por las siete instituciones vaticanas más importantes, con el fin de velar para que el desarrollo tecnológico respete y proteja la dignidad humana frente a las aceleraciones del uso de la IA.

Uno de los puntos más contundentes de la encíclica es el llamado a “desarmar la IA”. El Papa sostiene que la inteligencia artificial no debe convertirse en instrumento de competencia militar, vigilancia masiva ni control social.

“La tecnología no libera al conflicto de su intrínseca inhumanidad”, advierte el documento, rechazando cualquier intento de justificar moralmente la guerra mediante algoritmos o sistemas automatizados.

Asimismo, el Pontífice denuncia la concentración de poder tecnológico, el colonialismo digital y la explotación de trabajadores vinculados a la extracción de minerales estratégicos para la industria tecnológica.

La encíclica no rechaza el progreso tecnológico, pero insiste en que el desarrollo solo será auténtico si protege la dignidad humana, la paz y la fraternidad entre los pueblos.

Desde Venezuela siempre hemos apostado al desarrollo de herramientas tecnológicas y colocar una ciencia al servicio de la vida y tal como lo dijo la Presidenta (E) @DrodriguezVen «lo más importante de una revolución tecnológica, debe ser el respeto al ser humano (…) siempre he pensado que la tecnología debe ser vista hacia esa dirección, no usar la tecnología para destruir».