(Altos de Pipe, 26 de septiembre de 2026).- Bajo los principios de la economía circular, un equipo de investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), transforma desechos agroindustriales en filtros naturales capaces de remover metales pesados y fármacos en efluentes hídricos.
Garantizar un recurso hídrico seguro representa uno de los desafíos más urgentes para el sector agropecuario, donde el manejo inadecuado de desechos agroindustriales suele convertirse en foco de contaminación. Frente a esta realidad, los científicos venezolanos impulsan una propuesta sostenible para transformar residuos del campo en bioadsorbentes capaces de purificar el agua destinada a la producción animal.
El proyecto comenzó con el estudio fisicoquímico de diversos materiales locales como la tusa de maíz, el bagazo de sábila, la cascarilla de arroz y las cápsulas de la planta Moringa oleifera. Esta última genera un alto volumen de residuos cuya estructura química resulta clave para la purificación ambiental.
La M.Sc. Mirla Rodríguez, adscrita al Centro de Biotecnología Agrícola y responsable del proyecto realizado junto al Dr. Saúl Flores en el Laboratorio de Ecología de Suelos, Ambiente y Agricultura del Centro de Ecología, destacó el alcance de este avance técnico.
“A través de técnicas de caracterización comprobamos que este biomaterial posee la morfología adecuada y los grupos funcionales activos ideales para atrapar contaminantes. Hemos obtenido resultados sumamente prometedores en la remoción de metales pesados tóxicos como plomo, aluminio, mercurio y cadmio, además de colorantes industriales como el azul de metileno e incluso fármacos como el ibuprofeno”, explicó la Dra. Rodríguez.
Una alternativa económica y viable para el campo venezolano
Estos hallazgos, respaldados por publicaciones en revistas científicas nacionales e internacionales, confirman la efectividad de la tecnología a mayor escala. Al tratarse de una metodología de bajo costo y amigable con el ambiente, ofrece una solución práctica para zonas rurales con acceso limitado a plantas potabilizadoras complejas.
La iniciativa está concebida para aplicarse estratégicamente en las principales regiones ganaderas del país, como los Llanos, la región Central y el Centro-Occidental, contemplando la integración comunitaria mediante la elaboración de biofiltros artesanales y semiindustriales.
“La valorización de estos residuos se convierte en un aliado directo para los productores. Logramos un doble impacto, le damos un uso de valor a un desecho agrícola y aseguramos un agua de alta calidad que protege la salud y mejora el rendimiento del ganado”, señaló la investigadora.
Los detalles técnicos de esta investigación y sus modelos de aplicación son presentados durante la 3ra edición de la EXPOAVISA 2026, evento que se lleva a cabo en la Quinta Gran Gala Royal, en Maracay, estado Aragua.
Prensa Mincyt / Con información de prensa IVIC / EG


