(Caracas, 14 de octubre de 2026).- En conmemoración del Día Mundial de la Alimentación 2026, la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) realizaron el foro Innovar hoy para nutrir el mañana. Anticipar, aprender y construir resiliencia, un espacio de reflexión sobre el papel de la innovación en la transformación de los sistemas agroalimentarios.
El encuentro reunió a autoridades, representantes del sector público y privado, organismos internacionales, la academia, estudiantes, la ciudadanía y miembros del Sistema de las Naciones Unidas en Venezuela.
Durante la jornada, Carla Contreras, presidenta del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), destacó la Alianza Científico-Campesina como una plataforma clave que integra al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación con el sector agroalimentario del país.
Esta iniciativa tiene como propósito transferir tecnologías, resultados, productos y servicios generados por la academia y los centros de investigación a las comunidades de productoras y productores, con especial atención en el fortalecimiento de la agricultura familiar.
“El gran reto ha sido sacar a los investigadores y las investigadoras de los laboratorios y llevarlos directamente a la realidad del campo”, afirmó Contreras, al explicar que este abordaje territorial permite reconocer con precisión las necesidades de las comunidades campesinas.
Papa nativa y laboratorio campesino
Contreras resaltó la experiencia de una comunidad andina dedicada por generaciones a la producción de papa nativa, ubicada a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Gracias al trabajo conjunto entre productores, investigadores e instituciones públicas, la papa nativa fue declarada patrimonio cultural en el año 2015 y, posteriormente, la Unesco reconoció un laboratorio campesino dedicado a la multiplicación de semillas mediante técnicas de cultivo in vitro.
Según explicó la presidenta de Fonacit, la comunidad se ha apropiado de herramientas tecnológicas para multiplicar semillas no solo de papa, sino también de rubros estratégicos como fresa, batata y ñame. Esta labor se desarrolla a través de la Red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), con el acompañamiento técnico de investigadoras e investigadores del Instituto de Zoología y Ecología Tropical y del Instituto de Biología Experimental.
“Ellos tenían el conocimiento y la sabiduría de producción; han rescatado estos materiales de la montaña y tienen todos los recursos”, señaló Contreras, al reivindicar el reconocimiento de la sabiduría ancestral, la autonomía de las comunidades campesinas y su papel en la soberanía de semillas.
Reconocimiento internacional a la mujer campesina
El foro se llevó a cabo en consonancia con la celebración de la FAO en Roma por el Día Mundial de la Alimentación 2026, bajo el lema: Innovar hoy para nutrir mañana, el cual convoca a articular la ciencia, la tecnología y la innovación con los conocimientos tradicionales para consolidar sistemas agroalimentarios resilientes.
En ese contexto internacional, la productora andina venezolana María Cantalicia Torres de Torres fue distinguida como una de las 100 Heroínas de la Alimentación de la FAO, en reconocimiento a su labor sostenida en la preservación de semillas nativas y variedades originarias de papa en el marco de la Alianza Científico-Campesina.
“Celebramos a María Cantalicia Torres, una de las 100 heroínas reconocidas por la FAO en el Día de la Alimentación. Asimismo, celebramos a todas nuestras mujeres que el día a día contribuyen desde el conocimiento y los saberes, a la sanidad y soberanía agroalimentaria de nuestro país”, expresó la presidenta de Fonacit.
Mincyt/Prensa/EBM/Fotografías/AA









