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Geólogo venezolano explica mecánica del histórico doblete sísmico

(Caracas, 10 de julio de 2026).- El director técnico de la Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (FIIIDT), ingeniero geólogo Víctor Cano, explicó la mecánica de ruptura en cascada entre las fallas activas del país y cómo la respuesta de sitio determinó la severidad de los daños del doblete sísmico del 24 de junio, con el propósito de educar a la población sobre la geografía tectónica nacional y promover una cultura preventiva ante amenazas sísmicas.

Durante una entrevista en teleSUR, Cano precisó que Venezuela cuenta con cuatro sistemas de fallas principales: Boconó (desde Los Andes hasta Puerto Cabello), San Sebastián (desde Morón hasta Cumaná), El Pilar (desde Cumaná hasta más allá de Güiria) y Oca-Ancón (que atraviesa el norte de Zulia y el centro de Falcón).

Respecto al panorama actual, el especialista transmitió tranquilidad al señalar que es poco probable que se repita un evento de magnitud 7,5 en la falla de San Sebastián en lo inmediato; en su lugar, el comportamiento técnico esperado corresponde a una alta cantidad de sismos secundarios y réplicas de magnitudes menores (entre 2 y 5), muchas de las cuales solo son detectadas por equipos tecnológicos especializados.

En este sentido, Cano enfatizó de forma categórica que la ciencia global aún no posee el conocimiento para predecir con días, meses o años de anticipación el momento exacto en que ocurrirá un movimiento telúrico, por lo que instó a desestimar rumores sobre supuestas predicciones.

El geólogo también aprovechó la oportunidad para esclarecer cómo se miden estos fenómenos a nivel mundial.

Explicó que la herramienta estándar actual es la Magnitud Momento (Mw), la cual cuantifica con precisión la energía total liberada por el evento en base a parámetros modernos, superando a la antigua Escala de Richter, que dependía de instrumentos ya obsoletos.

Diferenció esta medición de la Escala de Intensidad (escala cerrada del 1 al 12), la cual evalúa exclusivamente el nivel de percepción humana y los daños materiales ocasionados en las estructuras e infraestructura de la población.

A partir de los datos recopilados, el experto señaló que este evento representa una oportunidad de aprendizaje científico invaluable para el país. Basado en el análisis riguroso de todos los sismogramas y acelerogramas generados el 24 de junio, así como en las evaluaciones post-sísmicas de las infraestructuras afectadas, se promoverá la revisión y actualización de las normativas de construcción nacionales.

Aclaró que los términos «sismo», «temblor» y «terremoto» son sinónimos, explicando que el imaginario colectivo suele asociar el último término únicamente a eventos con destrucción evidente.

El objetivo de estas investigaciones será determinar las mejores soluciones de ingeniería evaluando, por ejemplo, la eficiencia de sistemas de concreto armado de vigas y columnas frente al uso de muros estructurales para diseñar edificaciones mucho más seguras y sismorresistentes en el futuro.

Mincyt/Prensa EM