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Investigadores del IVIC desarrollan nanoburbujas con potencial antibacteriano para el tratamiento de agua

(Caracas, 2 de octubre de 2026).- Investigadores del Laboratorio de Caracterización de Nanomateriales del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) desarrollan un método para producir nanoburbujas con potencial antibacteriano, orientado al tratamiento de agua en tanques, reservorios y cuerpos de agua de menor escala.

El proyecto, liderado por el físico Eric Plaza, jefe del Centro de Ingeniería de Materiales y Nanotecnología del IVIC, cuenta con la participación de Vanessa Uzcátegui, estudiante de la Universidad Simón Bolívar (USB), quien desarrolla la investigación como parte de su trabajo de grado, obteniendo resultados positivos en ensayos de laboratorio con dos tipos de bacterias.

La propuesta busca ofrecer una alternativa a los métodos convencionales de desinfección que suelen emplear ozono, radiación ultravioleta o compuestos clorados.

Sobre el alcance del estudio, el investigador Eric Plaza explicó: «La idea principal del proyecto es poder desarrollar un producto que inhiba el crecimiento bacterial y que pueda perdurar en el tiempo, no sólo para reservorios de agua pequeños, sino también para grandes reservorios de agua».

Cómo se generan las nanoburbujas

Las nanoburbujas son diminutas partículas de gas suspendidas en el agua que el equipo del IVIC genera mediante un proceso que combina ultrasonido con electrólisis. Al aplicar una diferencia de potencial entre dos electrodos, el agua se descompone y libera hidrógeno y oxígeno, facilitando la formación y control de burbujas para determinar las dimensiones más eficaces que permitan inhibir el crecimiento bacteriano.

Respecto al principio físico utilizado, Plaza comparó el efecto con el de un oxigenador en un acuario: «Cuando uno apaga la pecera, sucede un efecto que permite que proliferen las bacterias, pero cuando tienes prendida la bombita de oxígeno, eso no ocurre».

Resultados positivos en laboratorio

Tras verificar la formación de las nanoburbujas y validar los ensayos con bacterias en el laboratorio, el equipo se encuentra en la etapa de sistematización de hallazgos para la publicación de un artículo científico. La siguiente fase contempla el desarrollo de un prototipo escalable a reservorios de agua de mayor tamaño, orientado a mantener el agua con menor presencia bacteriana y prevenir enfermedades, reduciendo la dependencia de insumos químicos.

Los sistemas convencionales de potabilización suelen emplear ozono o radiación ultravioleta para el agua de consumo inmediato, mientras que los grandes reservorios dependen con frecuencia de compuestos clorados. Aunque estos son eficaces y duraderos, el equipo del IVIC apunta a reducir la cantidad de sustancias químicas incorporadas al agua.

Si las próximas fases confirman la eficacia y escalabilidad del sistema, las nanoburbujas podrían convertirse en una herramienta complementaria para mejorar la calidad del agua.

«La idea principal del proyecto es poder desarrollar un producto que inhiba el crecimiento bacterial y que pueda perdurar en el tiempo, no sólo para reservorios de agua pequeños, sino también para grandes reservorios de agua. Y las nanoburbujas podrían ayudar precisamente en este objetivo», concluyó Plaza.

Mincyt/Prensa/EBM/Fotografías/JO