(Caracas, 22 de septiembre de 2026) .- Para fortalecer la infraestructura nacional y desarrollar tecnología de vanguardia con sello venezolano, el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) —a través de la Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (FIIIDT) y el Centro Nacional de Investigación y Certificación en Vivienda, Hábitat y Desarrollo Urbano (CENVIH)— instaló una mesa técnica de trabajo junto al Colectivo Técnico Popular Zambo Vergatario, a fin de avanzar en la producción de fibra de basalto como un material alternativo y sostenible frente al acero y otros metales tradicionales.
Durante el encuentro, se concretó un plan de acción conjunto para impulsar la fibra de basalto. Este recurso mineral de alto rendimiento promete transformar el sector industrial y de la construcción, al consolidarse como una alternativa mecánicamente superior y económicamente viable frente al acero y la fibra de carbono.
Plan operativo para el escalamiento tecnológico
Para masificar esta tecnología en el territorio nacional, las instituciones establecieron una hoja de ruta estratégica dividida en tres etapas que garantizarán su viabilidad y despliegue definitivo.
La fase inicial se centrará en la caracterización y diagnóstico a cargo de la FIIIDT, ente que asumirá la evaluación físico-química de la materia prima en sus laboratorios avanzados de microscopía y materiales, mientras que mediante el Centro de Procesamiento Digital de Imágenes (CPDI), se gestionará el mapeo geoespacial de los yacimientos de basalto en el país para determinar las zonas idóneas de extracción minera.
Posteriormente, se dará paso a la fase de certificación y adecuación normativa bajo el liderazgo de la Fundación CENVIH, ente encargado de evaluar técnicamente los nuevos componentes y sistemas constructivos basados en la normativa nacional vigente. Este rol institucional garantizará que el innovador material cumpla con las exigencias sismorresistentes, de durabilidad y de seguridad estructural requeridas para blindar los proyectos habitacionales y las grandes obras públicas del Estado venezolano.
Finalmente, el plan prevé la integración industrial en los frentes de trabajo a través de una etapa de inserción productiva. Esta fase, respaldada por la transferencia de saberes del Colectivo Zambo Vergatario, sellará la transición hacia un modelo sustentable de economía circular en el país.
Basalto fundido: la alternativa soberana al acero
La propuesta tecnológica, avalada por las directrices científicas de la Fundación CENVIH, fue expuesta por los investigadores falconianos Aly Hernández y Raigbely Urbina, integrantes del Colectivo Zambo Vergatario, quienes subrayaron su viabilidad para transformar la ingeniería estructural y optimizar los estándares de habitabilidad en el territorio nacional.
“Presentamos este proyecto para consolidar una industria soberana alternativa al acero. Mediante un proceso de fundición industrial controlada, la roca basáltica se transforma en un filamento de alta especificación que iguala o supera las prestaciones técnicas de la fibra de carbono o de vidrio”, explicó Aly Hernández, al tiempo que acentuó la relevancia de este recurso para mitigar las vulnerabilidades patológicas y tensionales que las estructuras de concreto armado experimentan de forma crítica ante eventos sísmicos.
Por su parte, la científica Raigbely Urbina precisó que la fibra de basalto optimiza de manera sustancial las propiedades mecánicas, químicas y de resistencia térmica frente a los insumos tradicionales, logrando este estándar con una reducción notable en los costos operativos.
“Es un proyecto integral de economía circular que se alinea plenamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU, consolidando un hito para la industrialización nacional con sello venezolano”, concluyó Urbina.






Mincyt / Prensa: CENVIH