4 min(s) de lectura

Venezuela se consolida a la vanguardia de la medicina regenerativa con la única Sala Blanca del país

(Altos de Pipe, 30 de octubre de 2026).- La Unidad de Terapia Celular (UTC) del Centro de Medicina Regenerativa del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), reafirma su posición pionera en el ámbito de la salud pública venezolana a través del desarrollo y consolidación de terapias celulares de alto impacto social.

Este espacio, reacondicionado de manera integral mediante el apoyo del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), constituye la única Sala Blanca activa a nivel nacional y una de las pocas en América Latina diseñada para el procesamiento de células madre bajo estándares internacionales.

La infraestructura opera bajo la norma ISO 5, lo que garantiza un entorno estéril mediante el uso de aire ultrapuro filtrado por sistemas HEPA y el trabajo en cabinas de flujo laminar.

La magíster Kharelys Duque recordó que la iniciativa nació bajo la visión de los doctores Egidio Romano y José Cardier. Tras iniciar su construcción en 2006 y culminar en 2008, la unidad logró en 2009 la aplicación del primer protocolo experimental en pacientes para la regeneración de tejido óseo.

Por su parte, la Dra. Dylana Díaz Solano, destacó la trascendencia científica de laborar en una instalación de esta envergadura. Explicó que las células madre (células estromales mesenquimales) procesadas son consideradas medicamentos, por lo que requieren el mismo nivel de exigencia y control de calidad propio de la industria farmacéutica.

“Todo el riguroso proceso dentro de la sala blanca es lo que garantiza la seguridad absoluta de las células desde que ingresan a la sala hasta que se llevan al paciente”, precisó Díaz Solano.

Ciencia aplicada que responde a las necesidades de la salud

A diferencia de las investigaciones convencionales que permanecen restringidas al ámbito experimental, la labor en el IVIC busca responder a los requerimientos del Sistema Público Nacional de Salud. Actualmente, la unidad ejecuta protocolos clínicos para la regeneración de hueso, piel, córnea y tejido periodontal, así como la regeneración de pulpa dental.

La magíster Olga Wittig, subjefa del Centro de Medicina Regenerativa y de la UTC, detalló que todos los tratamientos aplicados a través de estos protocolos son gratuitos y cuentan con el aval de los comités de bioética correspondientes.

Subrayó que el alcance de estas terapias es fruto del trabajo coordinado entre el personal de investigación, el equipo de control de calidad, el personal de limpieza especializado, el área administrativa y la alianza multidisciplinaria con médicos de diversos centros hospitalarios del país.

Formación y nuevas fronteras de la investigación celular

El trabajo sostenido durante más de 15 años ha abierto paso a nuevos horizontes científicos y académicos. Con la apertura de la reciente cohorte del posgrado en Células Madre y Medicina Regenerativa, se busca la continuidad de los proyectos en desarrollo y se prepara el terreno para abordar áreas emergentes, como el uso de soportes celulares, la regeneración de cartílago y, a futuro, aplicaciones en tejido cardíaco y otros órganos.

Señaló la Msc. Wittig, que el camino recorrido ha requerido constancia frente a retos logísticos e infraestructurales; sin embargo, el compromiso del equipo se mantiene firme en pro de elevar la calidad de vida de los pacientes.

Semillero científico para el desarrollo soberano de la Patria

La formación de relevo y la retención del talento joven representan pilares indispensables para la sostenibilidad de esta infraestructura científica a largo plazo. La preservación del conocimiento técnico y la capacidad de respuesta biomédica dependen del impulso continuo a la formación de nuevas promociones de investigadores.

En este sentido, la magíster Wittig dirigió un mensaje a los jóvenes científicos, destacando que el IVIC ofrece una plataforma real para el desarrollo de la ciencia aplicada con profundo sentido social.

Manifestó que, si bien es valioso que los profesionales complementen su aprendizaje en el exterior, resulta vital que retornen y permanezcan en el país para contribuir con su talento, consolidando así el desarrollo científico y la soberanía en materia de salud que demanda Venezuela.

Prensa Mincyt / Con información de prensa IVIC