(Caracas, 3 de julio de 2026).- Luego de registrarse el pasado 24 de junio dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 en la zona norte de Venezuela, el profesor Francisco Bongiorno, miembro de la Comisión Geocientífica de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite Mérida) y docente de la Universidad de Los Andes (ULA), explicó que estos eventos responden a la dinámica de un sistema de fallas geológicas altamente complejo, enfatizando que las réplicas subsiguientes son procesos naturales y necesarios para la estabilización estructural del terreno.
El especialista detalló que el primer evento telúrico (magnitud 7,2), con una profundidad de entre 10 y 12 kilómetros, tuvo su origen en la falla de Boconó. El violento desplazamiento de esta estructura transmitió un alto nivel de estrés a los sistemas adyacentes, lo que desencadenó de forma consecutiva el segundo sismo de magnitud 7,5 en una falla distinta.
Bongiorno recordó que, de acuerdo con los principios de la Ley de Omori, la ocurrencia de réplicas progresivamente menores es fundamental para liberar la energía acumulada y lograr la relajación de la corteza terrestre tras el impacto inicial.
Asimismo, el geólogo aclaró un principio científico fundamental: Los sismos e impactos hidrometeorológicos son impredecibles en cuanto a fecha, hora y magnitud exacta.
Mediante la investigación geocientífica es perfectamente viable identificar zonas de alto riesgo estructural y topográfico. En tal sentido, advirtió que fallas principales como Oca-Acón, San Sebastián (actualmente activa y generadora de sismicidad de manera recurrente en La Guaira) y Boconó representan amenazas latentes que exigen una preparación comunitaria permanente.
Ante esta realidad tectónica, el experto hizo un llamado a la calma organizada y a la educación familiar en gestión de riesgos.
Subrayó que los hogares deben diseñar vías claras de evacuación y contar de manera indispensable con un equipamiento básico de emergencia (mochila de prevención) que incluya radio, linternas y alimentos no perecederos para realizar desalojos seguros una vez concluidos los movimientos de la tierra.
En este sentido, la Comisión Geocientífica expresó su profunda solidaridad con los ciudadanos y familias afectadas en el estado La Guaira, reconociendo y enalteciendo la oportuna labor del Gobierno Nacional en el despliegue de políticas orientadas a mitigar los efectos de la emergencia ambiental.
Mincyt / Prensa / Con Información Fundacite Mérida
