2 min(s) de lectura

El primer encuentro de tu bebé con los microorganismos ocurre en el vientre materno

Por Gabriela Jiménez Ramírez

El líquido amniótico es un fluido claro y ligeramente amarillento que rodea, protege y amortigua al feto durante el embarazo. Cumple funciones esenciales para su desarrollo, como favorecer la maduración pulmonar, regular la temperatura, prevenir la compresión del cordón umbilical y proporcionar un entorno seguro y estable.

Pese a que durante años se haya pensado que el útero es un entorno que no cuenta con ningún microorganismos, un reciente estudio presentado por el Journal of Translational Medicine, sugiere que los encuentros microbianos podrían iniciarse durante el embarazo, influyendo en el desarrollo del feto.

Para investigar esta hipótesis, un equipo de científicos analizó 142 muestras de líquido amniótico recolectadas en distintas etapas del embarazo.

Utilizaron tanto técnicas tradicionales de cultivo bacteriano como métodos avanzados de secuenciación genética y análisis de péptidos antimicrobianos, con el fin de obtener una visión más completa.

Es importante destacar que las mujeres participantes no presentaban signos clínicos de infección. Las muestras se obtuvieron entre el segundo y tercer trimestre del embarazo, así como durante cesáreas programadas.

Los hallazgos, reportados por el portal español DCiencia, indicaron que aproximadamente un tercio de las muestras presentó microorganismos detectables mediante cultivos. Estos microorganismos fueron más frecuentes en muestras recolectadas en las etapas avanzadas del embarazo.

De acuerdo con la publicación, «las bacterias detectadas por técnicas de secuenciación genética fueron poco abundantes y diversas, con diferentes perfiles entre las embarazadas».

Además, algunos microorganismos presentes en la piel y otros entornos sugirieron la posibilidad de contaminación experimental.

Además, el análisis de los péptidos antimicrobianos en el líquido anmiótico, se registraron niveles más bajos de la beta defensina humana 1 (HDB-1), un microorganismo que actúa como primera línea de defensa contra bacterias, hongos y virus.

Estos descubrimientos podrían marcar un punto de inflexión en la comprensión del sistema inmunitario fetal y su interacción con microorganismos.

A largo plazo, el estudio abre nuevas vías para explorar el impacto de estas interacciones en la aparición de enfermedades como alergias, trastornos inflamatorios y problemas metabólicos en la vida futura del individuo.