(Caracas, 18 de mayo de 2026).- Para las mujeres latinoamericanas y caribeñas, contar con personal médico altamente capacitado en sus comunidades significa reducir las brechas de desigualdad. Esta capacitación especializada asegura que los equipos tecnológicos dotados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no sean solo máquinas, sino herramientas de vida manejadas por manos expertas que comprenden la complejidad de la salud femenina.
Bajo esta visión humanista y en el marco del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL), Venezuela fortalece sus capacidades y destrezas clínicas para el manejo de herramientas de vanguardia que transforman la salud pública. Junto a especialistas de 19 países de la región, el país trabaja para garantizar que el derecho a un diagnóstico oportuno sea una realidad para miles de mujeres.
Exaida Molero, médica radióloga venezolana con más de 10 años de trayectoria, especialista en imágenes diagnósticas de la glándula mamaria y adscrita al Hospital Militar Universitario Dr. Carlos Arvelo, participa en la capacitación con la convicción de que «cada imagen tiene una historia que contar». Desde la medicina pública, Molero no solo aporta su rigor científico y académico, sino también una mirada profundamente empática y humana que pone el bienestar físico y emocional de la mujer en el centro de la atención de salud.
Articulación regional
La jornada formativa, realizada en el Instituto Nacional de Cancerología de México durante una semana, aborda técnicas complejas como la tomosíntesis digital mamaria —un método avanzado que permite ver lo que hay dentro de cada una de las capas finas o en 3D de la mama, con el objetivo de hallar tumores microscópicos ocultos— y el sistema de estandarización internacional BI-RADS, el cual funciona como un código médico universal para emitir diagnósticos claros, unificados y oportunos que eviten demoras críticas en el tratamiento.
El verdadero impacto de este esfuerzo regional trasciende las aulas; radica en las herramientas que especialistas como la Dra. Molero llevan de vuelta a sus territorios. La donación por parte del OIEA de 44 unidades de mastografía de última tecnología para 19 países de América Latina y el Caribe se convierte en una política de salud con capacidad para diagnosticar a 250,000 mujeres cada año, humanizando la tecnología nuclear en manos expertas para defender la soberanía sanitaria y el derecho a un diagnóstico digno en la región.
Este esfuerzo se enmarca en el proyecto mundial Rayos de Esperanza y en las políticas nacionales desarrolladas a través de la Vicepresidencia Sectorial de Salud, Ciencia, Tecnología y Ecosocialismo, liderada por la Dra. Isabel Iturria, las cuales incluyen investigaciones científicas de inmunoterapia y el diseño de kits de diagnóstico nacional para la detección temprana del cáncer de mama.
Mincyt/Prensa/Con información del Polo Científico




