(Caracas, 23 de junio de 2026).- Investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) utilizan al cangrejo fantasma (Ocypode quadrata) como un termómetro biológico para evaluar el impacto del turismo y la urbanización en el litoral central e insular.
En las playas de Venezuela habita un centinela silencioso. Se mueve rápido, se camufla con la arena y sus madrigueras cuentan una historia sobre el estado de salud del ecosistema. Se trata del cangrejo fantasma (Ocypode quadrata), especie que el Laboratorio de Ecología Acuática del IVIC ha convertido en el protagonista de una investigación fundamental para la sostenibilidad ambiental del país.
El proyecto, liderado por el biólogo Enrique Quintero junto a la Dra. Beatriz López y otros colaboradores, busca determinar cómo la actividad humana, el urbanismo, el turismo masivo, la infraestructura y los fenómenos naturales extremos afectan a las costas venezolanas, utilizando a este crustáceo como bioindicador.
La investigación, que ya suma una década de recopilación de datos, tuvo un punto de inflexión crítico en Isla de Aves. Al ser una zona libre de presencia humana, sirvió como la zona de control ideal para observar la fuerza de la naturaleza. Además, el proyecto cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA).
“Fuimos dos meses antes y dos meses después del paso del huracán María”, explica Quintero. “Encontramos que, aunque la población se recuperó rápidamente en abundancia, el tamaño de los individuos disminuyó drásticamente. Esto nos demostró la gran resiliencia de la especie ante desastres naturales, pero también su sensibilidad”.
Turismo vs. Ecosistema: caso Morrocoy
A diferencia de la aislada Isla de Aves, zonas como el Parque Nacional Morrocoy muestran una realidad distinta. Aunque el cangrejo fantasma es un carroñero que aprovecha los desechos orgánicos dejados por temporadistas, la presión antrópica extrema termina por mermar sus poblaciones.
El estudio revela una jerarquía de amenazas, entre las que se encuentran:
Impacto humano: El exceso de capacidad de carga de personas, la construcción de infraestructuras no permitidas y la mala gestión de residuos reducen la abundancia y afectan la estructura de tallas de la especie.
Cambio climático: El aumento en la frecuencia e intensidad de tormentas y huracanes causa un gran daño a las zonas costeras, particularmente en las playas arenosas, que constituyen el hábitat de los cangrejos fantasmas.
El equipo del IVIC no solo busca publicar datos científicos; el objetivo final es la sostenibilidad. Tras evaluar playas en el Parque Nacional Archipiélago Los Roques, Aragua y Falcón, se espera que las próximas expediciones se realicen en Higuerote, La Tortuga y La Blanquilla.
Posteriormente, la siguiente fase del proyecto consiste en plantear un programa de educación ambiental para involucrar a operadores turísticos, comunidades y escuelas en la conservación de las playas antes mencionadas. Las recomendaciones de los expertos son claras para lograr un turismo responsable:
Respetar la capacidad de carga de las playas (un número máximo de turistas).
Manejo riguroso de desechos (especialmente plásticos y orgánicos).
Mejora de la infraestructura sanitaria en zonas recreativas.
Monitoreo sistemático y respetuoso.
Para evaluar la población del cangrejo, el equipo de investigación aplica un diseño de muestreo que funciona como un zoom cartográfico a tres niveles: desde la región costera completa, pasando por playas específicas, hasta llegar a sitios puntuales de muestreo dentro de cada playa.
Una vez en el sitio, se emplean cuadrantes, marcos de área fija que delimitan una porción exacta de terreno para estandarizar el conteo. Al medir el diámetro y la abundancia de las madrigueras dentro de estos cuadros, los científicos pueden estimar el tamaño y la densidad de la población sin necesidad de capturar o estresar a los ejemplares. Este enfoque traduce los rastros en la arena en estimaciones poblacionales, lo que garantiza un estudio riguroso, ético y estrictamente no invasivo.
Mincyt/Prensa/Con información del IVIC


