Imágenes satelitales de la ABAE confirman movimiento de la Falla de San Sebastián

(Caracas, 2 de julio de 2026).– Una semana después de los eventos sísmicos que afectaron a varios estados del país, la ministra Gabriela Jiménez Ramírez continúa analizando, junto a los científicos, técnicos y personal especializado de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE) —ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt)—, las imágenes satelitales para determinar el origen tectónico de los eventos registrados el 24 de junio de 2026.

La ministra de Ciencia y Tecnología, cumpliendo con las acciones instruidas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, destacó que el «origen tectónico de los eventos sismicos registrados, con magnitudes de 7,2 y 7,5, se explica por la compleja interacción entre la Placa del Caribe y la Placa de América del Sur».

Explicó que esa «frontera tectónica está dominada por un régimen de cizallamiento dextral a lo largo del sistema de fallas Boconó-San Sebastián-El Pilar, donde el desplazamiento relativo entre ambas placas genera una acumulación progresiva de esfuerzos elásticos durante los periodos intersismicos».

Asimismo, expresó que «la ruptura ocurrida en el municipio Veroes, ubicado en el estado Yaracuy, no constituye un evento aislado, sino la liberación súbita de la energía acumulada, que fracturó la corteza terrestre a lo largo de la traza de la Falla de San Sebastián».

Jiménez Ramírez atribuye este episodio a un «mecanismo de falla de rumbo, que permitió acomodar la deformación transpresiva regional, generando una importante dislocación cortical, reflejada en la magnitud de los sismos registrados».

Hizo referencia a las afectaciones en estados como La Guaira, Yaracuy y Caracas, «donde la interacción entre las placas favorece rupturas superficiales capaces de modificar la topografía local en cuestión de segundos y dejar una huella geológica claramente identificable en el terreno».

Asimismo, Ramírez aclaró que los datos de las labores técnicas y de recolección de imágenes satelitales por parte de la ABAE sobre el proceso geológico se obtuvieron «mediante la técnica de interferometría de radar de apertura sintética (InSAR), la cual permite medir con alta precisión la deformación cosismica de la superficie terrestre».

«El interferograma muestra un desplazamiento en la línea de visión (LOS) que oscila entre -0,06 m y 1,33 m, lo que evidencia la magnitud del reacomodo de los bloques corticales después de la ruptura», señaló la también rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán.

Durante su observación, la ministra Gabriela Jiménez describió que la «discontinuidad cromática observada sobre la traza de la Falla de San Sebastián constituye una clara evidencia geofisica de un movimiento tectónico de gran escala».

Esto evidencia que este «patrón demuestra que la corteza terrestre experimentó una deformación elástica y un desplazamiento relativo de los bloques ubicados a ambos lados de la falla».

La ministra agregó que «el análisis, realizado a partir de datos del satélite Sentinel-1C, permitió identificar que el salto observado en el interferograma corresponde directamente al deslizamiento cosismico ocurrido durante los eventos del 24 de junio’.

Finalmente, Gabriela Jiménez Ramírez aclaró que, si «bien las limitaciones técnicas, como la decorrelación en zonas con escombros o la proyección LOS, exigen cautela, la evidencia satelital corrobora que el municipio Veroes fue un nodo crítico de liberación de energía tectónica, donde la cinemática de las placas terrestres forzó una alteración morfológica directa e irreversible de la superficie terrestre».

Mincyt /Prensa/AR /

ABAE coordina acceso a información satelital tras activación de la Carta Internacional Espacio y Grandes Desastres tras terremotos

(Caracas, 30 de junio de 2026).- La Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), ente adscrito del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), coordina las labores técnicas de la activación 1036 de la Carta Internacional: Espacio y Grandes Desastres, iniciada tras los terremotos ocurridos en Venezuela el 24 de junio de 2026.

Esta activación movilizó recursos satelitales de 13 agencias espaciales internacionales para estudiar el fenómeno en tres momentos clave: antes del sismo, mediante el monitoreo de la deformación lenta del terreno; durante el evento, con el mapeo del desplazamiento inmediato; y después, con el seguimiento de los movimientos posteriores. El objetivo es obtener información geoespacial actualizada que apoye la evaluación de daños y las operaciones de respuesta.

La especialista Dafherlym Briceño, licenciada en geografía y jefa de la Unidad de Observación de la Tierra de la Dirección de Aplicaciones Espaciales de la ABAE, fue designada gerente del proyecto, con la responsabilidad de coordinar el trabajo entre las instituciones participantes y supervisar la producción de los productos cartográficos.

Briceño señaló que «hasta la fecha, el equipo de especialistas ha logrado procesar y poner a disposición 1.400 productos derivados de imágenes satelitales, los cuales son fundamentales para la evaluación de daños y la planificación de las operaciones de rescate en las zonas afectadas, como en el estado La Guaira, la Gran Caracas, Yaracuy, El Junquito y Morón».

La especialista precisó que estos productos, elaborados a partir de imágenes ópticas y de radar adquiridas antes y después del evento, permiten identificar y cuantificar edificaciones colapsadas o con daños visibles.

Además, el mapeo de deslizamientos de tierra, accesibilidad vial, de intensidad sísmica, desplazamientos superficiales y «un registro histórico de los epicentros para analizar la variabilidad y dinámica de los movimientos telúricos registrados».

Esta información es utilizada por los organismos responsables de la gestión del riesgo para priorizar áreas de atención, orientar las operaciones de búsqueda y rescate, y planificar las acciones de recuperación. La participación de la ABAE en esta activación reafirma las capacidades nacionales en procesamiento de imágenes satelitales y análisis geoespacial aplicado a la gestión de desastres.

Para las familias afectadas por los terremotos del 24 de junio, la precisión de un mapa satelital puede marcar la diferencia entre una respuesta oportuna y una pérdida irreparable. Con 84 productos cartográficos procesados y disponibles para los equipos de emergencia, la ABAE demuestra que la ciencia espacial es, ante todo, ciencia para la vida.

Mincyt / Prensa / ABAE