(Caracas, 10 de octubre de 2025). – Del 13 al 17 de octubre, Venezuela será sede de un Curso Nacional de Formación en Técnicas Moleculares para la Identificación de Mutantes en Banano, un esfuerzo conjunto del Polo Científico Tecnológico Venezolano, la Oficina Nacional de Enlace ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), con el auspicio del OIEA como parte de su programa de cooperación técnica.
El objetivo central de la capacitación es formar a profesionales venezolanos en el uso de marcadores moleculares para identificar y seleccionar mutantes de banano que sean tolerantes o resistentes al devastador hongo Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (Foc R4T).
El curso, que se realizará de forma presencial en el Laboratorio de Biotecnología Agrícola Vegetal Dr. Efraín Salazar del INIA-CENIAP en Maracay, contará con la instrucción de la experta Dra. Claudia Fortes Ferreira de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) – y la participación de la Oficial Técnico Cinthya Zorrilla del Centro FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en Alimentación y Agricultura.
Mutagénesis radioinducida, técnica de ciencia nuclear al rescate
La capacitación se centra en la aplicación de técnicas de mutagénesis radioinducidas, un campo de la ciencia nuclear que utiliza la radiación para inducir variaciones genéticas que resulten en genotipos mejorados. Al aplicar herramientas como la extracción de ADN, la PCR y la bioinformática, los investigadores venezolanos podrán acelerar la validación y adopción de nuevas variedades de musáceas capaces de resistir la temida enfermedad que amenaza la producción mundial de plátano y cambur.
Este curso es la consolidación de la estrategia de bioseguridad y mejoramiento genético que el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) ha impulsado en los últimos años para enfrentar el Fusarium R4T.
Mincyt/Prensa/Con información del Polo Científico Tecnológico Venezolano
(Caracas, 9 de octubre de 2025).- Desde el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, que se desarrolla en el Centro de Convenciones La Carlota, la ministra del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, Clara Vidal, enfatizó la necesidad de la consolidación y unificación de hombres y mujeres que alzan una sola voz en defensa del planeta.
«Pensar en la Madre Tierra no puede estar aislado de los pueblos indígenas y su sabiduría ancestral; es el momento para que todos nos unamos y salgamos con una propuesta unificada», afirmó.
La ministra instó a unificar criterios e ideas para enfrentar el capitalismo depredador, señalando que Venezuela vuelve a ser el centro pluricultural desde donde se dice ‘no’ a ese sistema.
Además, destacó la importancia de escuchar y valorar la experiencia espiritual y la conexión de cada pueblo indígena con la tierra para fortalecer esta lucha.
«La experiencia de cada pueblo indígena es válida, la experiencia de la conexión con nuestra Madre Tierra hay que escucharla, la experiencia espiritual de cada uno de nuestros pueblos indígenas hay que escucharla y también, con esa misma voz, fuerza espiritual y sabiduría, podemos decirle a nuestros espíritus del agua, del bosque y de la tierra, que salgan en conjunto con nosotros a defender la Madre Tierra», expresó.
Por su parte, David Choquehuanca, vicepresidente de Bolivia y vocero internacional, alertó sobre las falsas promesas del capitalismo verde, que solo perpetúan sistemas de dominación.
«Requerimos mecanismos de fiscalización, transparencia y sanción, no más compromisos sin capacidad para actuar, no más credos climáticos al servicio del capitalismo verde», reclamó tras destacar que debe existir un compromiso real que vaya más allá de discursos vacíos.
Choquehuanca señaló también que, los pueblos originarios del mundo, guardianes milenarios, defienden derechos colectivos sobre sus códigos de vida, y demandan un mecanismo multilateral que fiscalice los beneficios derivados de la comercialización de información genética digital, combatiendo la biopiratería disfrazada de cooperación.
Finalmente, destacó que la verdad debe construirse en comunidad, respetando todas las culturas y especies, pues forman parte integral de la trama de la vida, cumpliendo con los «Códigos del Vivir Bien» que fueron resaltados como el producto genuino de esta interconexión vital de unidad espiritual y lucha conjunta por la defensa de la Madre Tierra.
(Caracas, 9 de octubre de 2025).- En un ambiente multicultural, cargado de esperanza y propuestas por la vida, este jueves fue inaugurada formalmente el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, que reúne a cerca de tres mil delegados y delegadas del mundo, para preparar acciones conjuntas de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2025, a celebrarse en Brasil en el mes de noviembre.
Durante el acto inaugural, la vicepresidenta de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez Ramírez, exhortó a los participantes fortalecer la defensa de la biodiversidad afectada por el modelo capitalista-neoliberal que impone sobre los territorios una agenda de destrucción, extractivismo y amenazas bélicas.
«Nos enfrentamos a desafíos próximos a la COP30, la COP Amazónica, como algunos de nosotros la hemos denominado, no podemos caer en los engaños anteriores de la falsa revolución verde», manifestó.
Recordó que los pueblos enfrentan también costos sociales, económicos, culturales, de salud, por la imposición de «tecnologías, procesos y falsas políticas arropadas en una definición de revolución verde que lo que hizo fue destruir los azules que reproducen la vida de nuestro planeta, las cuencas, las nacientes, los océanos, los mares, los lagos y el rocío de nuestras selvas».
Mencionó que el presidente Nicolás Maduro Moros convocó este espacio de encuentro con el objetivo de «reflexionar para que las medidas sean aplicadas e implementadas desde todas las realidades comunitarias, territoriales, locales de los pueblos que participen en este encuentro; y que además de las recomendaciones que tengamos seamos capaces de reparar de forma histórica, impostergable, nuestra relación sagrada con la tierra y con ello nuestra relación sagrada con nosotros mismos».
La vicepresidenta sectorial, Gabriela Jiménez Ramírez, enfatizó la necesidad de preservar la tierra como un derecho humano; asimismo, refirió que producto del capitalismo se consume seis veces más recursos naturales “bajo las falsas expectativas de una producción económica global, desdibujando las culturas y las identidades propias de millones de ciudadanos, de la biodiversidad».
En este contexto, denunció que también se ejercen agresiones imperiales, como las que vive actualmente Venezuela, con la presencia de buques de guerra en el mar Caribe.
«Ante esa agresión imperialista que lo que busca hoy es explotar los recursos naturales de Suramérica, de Venezuela, de la Amazonía, nos encontramos hoy para debatir, para el diálogo necesario, para el diálogo permanente, para entender e interpretar mejor los designios, las expresiones de nuestra Madre Tierra», dijo.
Impacto del cambio climático
Durante sus reflexiones, la también ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología hizo referencia al impacto del cambio climático en las cuencas del Pacífico y Amazónica, que este 2025 han enfrentado el «doble de ciclones y huracanes, a un aumento por encima de 1,5 grados de la temperatura del Mar Caribe, a incrementos en la evaporación del mar y, por supuesto, aumento de las lluvias abruptas, a un clima completamente disperso, no estacional, que afecta la productividad agrícola, la vida de las personas, la biodiversidad, la coexistencia».
Mencionó que este año, Venezuela recibió 300 por ciento más lluvia de lo esperado, afectando a más de 7 mil familias. Además, mencionó el incremento en la proliferación de vectores y de enfermedades asociadas, algo que «no es más que la acción el capitalismo depredador acabando con los territorios y con la vida».
Jiménez Ramírez expresó que todo esto es producto «de una política económica y de un modelo civilizatorio impuesto que rompe con la racionalidad de la vida».
En este sentido, señaló que el Congreso Mundial en defensa de la Madre Tierra es fundamental para «que los diálogos necesarios nos permitan hacer resonancia en la COP 30, no necesitamos bonos verdes, no necesitamos revolución verde, necesitamos la revolución de los colores de los pueblos, con su identidad, con sus lenguajes, con sus dialectos».
(Caracas, 9 de octubre de 2025).– Con un rito chamánico se dio inicio al Congreso Mundial por la Defensa de la Madre Tierra, que reúne a cerca de tres mil delegados y delegadas nacionales e internacionales, como parte de la agenda preparatoria de los pueblos de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2025, a celebrarse en noviembre en Brasil.
El encuentro, convocado por el presidente de la República Nicolás Maduro Moros y organizado por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, reúne a activistas, movimientos sociales, ambientalistas, científicos, académicos, estudiantes, consejos ecosocialistas y representantes del poder popular.
Los asistentes debatirán en nueve mesas de trabajo, sobre los siguientes temas: Crisis climática y el modelo socioeconómico imperante; Biodiversidad en riesgo; Derechos de la Madre Tierra; Conflictos socioambientales y derechos humanos; Contaminación y residuos; Economía sostenible; Educación y cultura ambiental; Justicia intergeneracional y juventud; Alianzas internacionales y acciones concretas.
Este encuentro de saberes ratifica la necesidad de los pueblos del mundo por hacer frente a la política neoliberal que impone modelos extractivistas que generan daños en los ecosistemas afectando el suministro de agua, la producción de alimentos sanos, el daño a la tierra, la muerte de las especies y la degradación del planeta.
La meta es que los pueblos se posicionen en la COP30 con propuestas sustentables y sostenibles para la vida, para superar los graves daños generados por los sectores más ricos.
El congreso cerrará este viernes 10 de octubre con la lectura de la declaración final y un concierto a cargo de la Gran Misión Viva Venezuela Mi Patria Querida.
(Caracas, 9 de octubre de 2025).- Los accidentes cerebrovasculares (ACV) isquémicos, redefinidos como enfermedades vasculares cerebrales (ECV), son una de las patologías con mayor tasa de mortalidad y morbilidad en el mundo.
Venezuela es uno de los países donde se buscan respuestas efectivas, generando estudios neurocientíficos con perspectivas a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
De esta forma surge el proyecto: Establecimiento en Venezuela de un modelo anatómico de ACV isquémico en animales experimentales para el estudio de drogas que disminuyan daño cerebral, desarrollado por la Unidad de Neurociencias del Laboratorio de Neurobiología Celular perteneciente a la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).
Dayana García es una de las investigadoras de esta unidad; responsable de inducir el ACV en ratones de la cepa C57BL/6, siguiendo parámetros bioéticos. El grupo desarrolla paralelamente un modelo de oclusión de la arteria cerebral media (MCAO).
«Iniciamos con establecer un modelo anatómico en nuestro país que nos va a permitir poder estudiar de manera molecular, celular, esa patología y llevar a la innovación de nuevos fármacos que mejoren la calidad de vida de los pacientes», explica la investigadora.
Para este fin realiza una cirugía poco invasiva, siguiendo el método de Koizumi, que consiste en introducir un monofilamento de nylon en el interior de la arteria media cerebral para ocluirla.
Los filamentos que se emplean van acorde al peso de los roedores «para evitar lesionar la arteria carótida en el momento que se introduce y se reperfunde», señala García.
«Cuando se produce un ACV isquémico en los humanos es por falla de irrigación y esta a su vez hace que las neuronas se mueran», explica la investigadora.
El interés es estudiar la zona de la penumbra en el cerebro de los roedores porque «en esta zona todavía las neuronas no se han muerto y al estudiar más a fondo sobre el accidente cerebrovascular, en nuestro modelo, queremos lograr recuperar esas neuronas que están en esa zona y ellas puedan volver a hacer conexiones», al igual que con las células gliales (o glía).
Dayana García agrega que el MCAO por método de Koizumi es innovador en Venezuela, pero en otros países «es la técnica con mejor inducción de accidente cerebrovascular», para los estudios en laboratorio en animales experimentales.
Especifica que el principal aporte de este estudio para Venezuela es estandarizar el modelo del accidente cerebrovascular, lo que garantiza «una herramienta vital para nuestro Laboratorio de Neurobiología Celular» y a futuro, ofrecer nuevos enfoques terapéuticos para mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta patología.
(Caracas, 9 de octubre de 2025).- Los accidentes cerebrovasculares (ACV) isquémicos, redefinidos como enfermedades vasculares cerebrales (ECV), son una de las patologías con mayor tasa de mortalidad y morbilidad en el mundo.
Venezuela es uno de los países donde se buscan respuestas efectivas, generando estudios neurocientíficos con perspectivas a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
De esta forma surge el proyecto: Establecimiento en Venezuela de un modelo anatómico de ACV isquémico en animales experimentales para el estudio de drogas que disminuyan daño cerebral, desarrollado por la Unidad de Neurociencias del Laboratorio de Neurobiología Celular perteneciente a la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).
Dayana García es una de las investigadoras de esta unidad; responsable de inducir el ACV en ratones de la cepa C57BL/6, siguiendo parámetros bioéticos. El grupo desarrolla paralelamente un modelo de oclusión de la arteria cerebral media (MCAO).
«Iniciamos con establecer un modelo anatómico en nuestro país que nos va a permitir poder estudiar de manera molecular, celular, esa patología y llevar a la innovación de nuevos fármacos que mejoren la calidad de vida de los pacientes», explica la investigadora.
Para este fin realiza una cirugía poco invasiva, siguiendo el método de Koizumi, que consiste en introducir un monofilamento de nylon en el interior de la arteria media cerebral para ocluirla.
Los filamentos que se emplean van acorde al peso de los roedores «para evitar lesionar la arteria carótida en el momento que se introduce y se reperfunde», señala García.
«Cuando se produce un ACV isquémico en los humanos es por falla de irrigación y esta a su vez hace que las neuronas se mueran», explica la investigadora.
El interés es estudiar la zona de la penumbra en el cerebro de los roedores porque «en esta zona todavía las neuronas no se han muerto y al estudiar más a fondo sobre el accidente cerebrovascular, en nuestro modelo, queremos lograr recuperar esas neuronas que están en esa zona y ellas puedan volver a hacer conexiones», al igual que con las células gliales (o glía).
Dayana García agrega que el MCAO por método de Koizumi es innovador en Venezuela, pero en otros países «es la técnica con mejor inducción de accidente cerebrovascular», para los estudios en laboratorio en animales experimentales.
Especifica que el principal aporte de este estudio para Venezuela es estandarizar el modelo del accidente cerebrovascular, lo que garantiza «una herramienta vital para nuestro Laboratorio de Neurobiología Celular» y a futuro, ofrecer nuevos enfoques terapéuticos para mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta patología.
(9 de octubre de 2025).- Enfermera neonatal, médico veterinaria e investigadora, Dayana García, es una mujer vinculada desde muy joven a las ciencias de la salud y las ciencias naturales.
Nació en Caracas el 6 de marzo de 1979, actualmente tiene 46 años. Su madre y su padre le brindaron todo el apoyo que requería para su formación profesional, así como a sus dos hermanos. Recuerda que el principal valor inculcado en el seno familiar fue el de los estudios.
Su sueño era ser veterinaria, pero la vida la llevó en primera instancia a adentrarse en los cuidados de niños, niñas y jóvenes venezolanos, siendo una enfermera dedicada y ávida de conocimientos.
El bachillerato trazó la línea de lo que Dayana quería ser. Afirma que un tío la orientó a desarrollar su tesis sobre las malformaciones a nivel cardíaco en ratas, «fue mi primer encuentro con las ciencias. Él me inculcó a ser curiosos, a ir más allá».
Poco después, se le dio la oportunidad de estudiar enfermería y luego ser especialista en terapia intensiva neonatal.
En la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos (Unerg) hizo una maestría en gerencia de salud pública, «esto me permitió ver muchos más horizontes».
Explica que con la enfermería adquirió nuevas habilidades y técnicas; mientras que con la medicina veterinaria aprendió sobre biología, «tengo que tener conocimientos claros y precisos sobre las diferencias y similitudes anatómicas entre las especies, es una parte importante en el trabajo que hago hoy en día en el laboratorio».
Inmersa en la neurobiología
Dayana García integra el equipo científico de la Unidad de Neurociencias del Laboratorio de Neurobiología Celular perteneciente a la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), donde se estudia la diferenciación y regeneración del sistema nervioso, con énfasis en la búsqueda de moléculas que promuevan la diferenciación neuronal para potenciales terapias de enfermedades neurodegenerativas.
Su llegada al grupo de expertos fue a través de unas pasantías realizadas en la fundación, mientras estudiaba medicina veterinaria. Agrega que, aunque estaban el bioterio y el serpentario, se sintió atraída por la Unidad de Neurociencias.
«Estando en ella se abrió un abanico de oportunidades, en donde, demostré a mi misma que si podía ser parte de las ciencias, mis dos carreras principales me habían dado las herramientas precisas que necesito para esto», señala García.
Afirma que la curiosidad es esencial para las ciencias y que su gran pasión es «ser capaz de lograr muchas cosas. En neurociencia poder conocer más el cerebro, hay múltiples enfermedades que nos aquejan a los humanos; si llegamos a conocer más ese cerebro podemos prevenir y es el gasto prioritario que deberíamos hacer siempre en la sociedad».
Una de las líneas de investigación en las que participa en esta unidad es la del cultivo de células cerebrales.
«Anteriormente, se hablaba sólo de las neuronas, resulta que las glías son parte importante, están clasificadas en diferentes tipos. Cultivar ambas células cerebrales nos va a permitir llegar más allá de enfermedades neurodegenerativas y las que puedan afectar sin ser degenerativas», agrega.
García considera que ser una mujer de las ciencias en Venezuela es una gran oportunidad, porque puede crecer y seguir generando respuestas a problemas comunes.
«Es un mundo maravilloso. Tengo más de 20 años ejerciendo, pero no la investigación a fondo, sin tener un paciente al lado. El Ministerio de Ciencia nos da una gran oportunidad para el que no es sólo biólogo y químico. Vengo con una trayectoria que me permite ser una mujer de las ciencias, siendo veterinaria y siendo enfermera neonatal. Eso es fascinante porque es un ejemplo en que no es un camino lineal la vida de las ciencias», ratifica la especialista venezolana.
(Caracas, 9 de octubre de 2025).– El Centro de Biotecnología para la Formación en la Producción de Semillas Agámicas (Cebisa), ubicado en lo alto de Muchuchíes, estado Mérida, celebra este 9 de octubre 16 años sembrando soberanía, ciencia abierta y futuro para Venezuela.
Fundado en 2009 por la Red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), este centro surgió para enfrentar la dependencia de las semillas importadas y potenciar la autoproducción de variedades criollas autóctonas.
La misión del Cebisa está guiada por nueve objetivos fundamentales. Entre ellos destacan la consolidación de cultivos estratégicos en masa mediante tecnologías avanzadas, la promoción de la investigación asociada a estas prácticas, la capacitación de actores clave en agroecología y tecnología, y la promoción de cooperación e integración nacional e internacional.
La meta final es fortalecer capacidades productivas y tecnológicas para garantizar el desarrollo agrícola sostenible del país.
Con los años, el Cebisa ha evolucionado hasta convertirse en un referente de producción agroecológica y preservación de semillas criollas. Más allá de ser un centro productor, se erige como una red de vida, aprendizaje y soberanía alimentaria.
Este modelo adopta un enfoque de ciencia abierta, liderado tanto por campesinos y campesinas, dedicados a trabajar la tierra, como por científicos venezolanos comprometidos con el desarrollo agroecológico.
El respaldo del Cebisa proviene también de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), que fomenta la colaboración entre entidades públicas y privadas en pro del desarrollo productivo nacional basado en ciencias y tecnologías.
Una comunidad con logros concretos
El Cebisa opera como un espacio inclusivo de aprendizaje continuo, donde agricultores, estudiantes y científicos comparten conocimientos en biotecnología y agroecología. A través de sus iniciativas, se ha consolidado una red integrada por fincas, laboratorios y módulos de producción aeropónica.
Entre sus principales logros figura el Banco de Germoplasma, que alberga más de 80 variedades de papas adaptadas a distintos pisos altitudinales, incluyendo tipos nativos e industriales. También cuenta con un banco de germoplasma de gramíneas con 12 variedades y diversas especies como café (tres variedades), ñame, batata y ajo.
El centro ha fortalecido además la Alianza Científico-Campesina, facilitando el intercambio entre saberes tradicionales y la academia. Este enfoque enriquece el conocimiento colectivo y permite al país ahorrar miles de millones de dólares en importación de semillas.
En colaboración activa con centros científicos, el Cebisa desarrolla proyectos innovadores como la producción aeropónica de semillas prebásicas de papa y el desarrollo masal selectivo mediante semillas botánicas.
Otra importante iniciativa incluye el uso alternativo del agar a base de yuca, llevado a cabo junto al Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), así como la elaboración de biofertilizantes para propagación vegetativa en asociación con el Instituto Venezolano de Estudios Avanzados (IDEA).
Además, trabaja en el establecimiento de un banco vivo de germoplasma mediante técnicas aeropónicas y evaluaciones detalladas sobre las variedades María Bonita y Granola.
Más allá de sus labores científicas, el centro dirige esfuerzos hacia la formación y la asesoría técnica bajo un esquema participativo que conecta directamente al productor con el producto.
De Venezuela próximamente para el mundo
Con su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ONU), el Cebisa se postula como Laboratorio Tipo II ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), marcando un paso clave hacia el reconocimiento global de su labor en favor de la soberanía alimentaria y la ciencia accesible para todos.
Los institutos y centros de Categoría II sirven como polos que reúnen expertos internacionales o regionales y brindan asistencia técnica y servicios a los Estados miembros, los socios y la organización.
(Caracas, 8 de octubre de 2025).- Más de 63 mil plantas frutales y forestales fueron sembradas en 163 mil hectáreas distribuidas en los 24 estados de Venezuela, como parte del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, que reúne a más de 3000 delegados y delegadas de 62 países del mundo en la ciudad de Caracas.
Una de estas jornadas se realizó a las faldas del Parque Nacional Waraira Repano y contó con la presencia de la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez Ramírez, y el ministro del Poder Popular para Ecosocialismo, Ricardo Molina.
Al respecto, la vicepresidenta sectorial manifestó que este encuentro se realiza en defensa de la Madre Tierra y para celebrar los 200 años del Decreto de Chuquisaca.
«Además, para entender que es fundamental rescatar nuestro vínculo sagrado con la Madre Tierra, de ahí viene la salud, de ahí viene la vida», expresó.
Agregó que el respeto, la solidaridad y la voz de los pueblos del mundo se elevan para hacer frente a las consecuencias del cambio climático.
«Son los pueblos del mundo organizados, conscientes, que salimos por amor a defender la tierra, es una agenda descolonial, es una agenda para la paz, es una agenda para la vida», precisó.
Por su parte, Ricardo Molina comentó que «Venezuela se convierte en el epicentro de la promoción, la defensa, la lucha por los derechos de la Madre Tierra».
Agradeció la solidaridad de las delegaciones internacionales por su presencia, para generar acciones que serán elevadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) a celebrarse en noviembre en Brasil.
«Nos convertimos en voceros y voceras para ir allá a decir lo que los pueblos saben que hay que hacer ante la crisis climática», expresó.
Las plenarias del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra se realizarán del 9 al 10 de octubre, en el Centro de Convenciones de La Carlota, con nueve mesas de trabajo enfocadas en: La crisis climática y el modelo socioeconómico imperante, Biodiversidad en riesgo, Derechos de la Madre Tierra, Conflictos socioambientales y derechos humanos, Contaminación y residuos, Economía sostenible, Educación y cultura ambiental, Justicia intergeneracional y juventud, Alianzas internacionales y acciones concretas.
(Caracas, 7 de octubre de 2025). – Investigadores de la Dirección de Agricultura y Soberanía Alimentaria (ASA) de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) sostuvieron un encuentro con productores la población de Araira, ubicada en el municipio Zamora, del estado Miranda, para seleccionar las posibles hectáreas para la instalación de parcelas demostrativas y brindar alternativas de tratamiento para el control de Huanglongbing (HLB).
La socióloga, Carla Chacón, perteneciente al Programa de Estudios Sociales sobre Soberanía Alimentaria de ASA informó que esta actividad forma parte del proyecto Prácticas de manejo integral para el control del HLB en mandarinas: Estrategias para la adopción tecnológica, que tiene como propósito establecer recomendaciones para el manejo del cultivo de la mandarina basadas en evidencia científica, contando con el aporte del sector productivo.
Explicó que hasta la fecha han realizado cinco visitas a parcelas de los sectores La Lucha, Salmerón, La Canela y Tío Pedrote de los municipios Acevedo y Zamora, que les permite conocer un poco más de la realidad de los productores, cómo se encuentran sus cosechas, además de establecer lazos de cooperación para la ejecución del proyecto de biofertilizante.
«En estos encuentros evaluamos las condiciones agronómicas y socioproductivas a las que se enfrentan los agricultores, además de explicar que el objetivo de las parcelas demostrativas consiste en probar los distintos tratamientos biológicos para mitigar el impacto del HLB en las plantaciones mandarinas en Araira», dijo.
Asimismo, el sociólogo John Dávila aseguró que este tipo de visitas y encuentros con los productores son vitales para el proceso de investigación porque se genera un intercambio de saberes. «Los productores preguntan y también aportan sus recomendaciones, que complementan las variables de estudio ya seleccionadas, fortaleciendo así el intercambio de saberes», aseveró.
Mincyt/Prensa/Con información de la Fundación IDEA.