Presidente ‎Maduro celebra conclusiones del Congreso por los Derechos de la Madre Tierra‎

(Caracas, 13 de octubre de 2025).- Este lunes, el presidente de la República Nicolás Maduro Moros, saludó el documento final con las conclusiones del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas, del 9 al 10 de octubre, con la participación de unos tres mil delegados nacionales e internacionales, como un encuentro de saberes para fijar posición frente al modelo neoliberal que afecta la sustentabilidad del planeta.

‎»Ha permitido fijar una posición científica sólida, sustentada por la fuerza de los movimientos populares a nivel mundial, para llevar a la COP30 en Belém do Pará, Brasil», dijo el mandatario nacional, durante la transmisión del Programa Con Maduro Más #94.

‎Mencionó que entre los principios establecidos por los participantes está la transición justa y soberana del modelo depredador capitalista al modelo ecosocialista.

‎También estipularon el reconocimiento de la actual crisis climática como un hecho político; el respeto a los derechos humanos, el cese de la discriminación y los desplazamiento; desarrollo de economías sostenibles; entre otros temas.

‎Asimismo, el jefe de Estado recordó que el ministro del Poder Popular para Ecosocialismo, Ricardo Molina, participa desde hoy en la pre COP30 «llevando las propuestas aprobadas en la cumbre mundial de los movimientos sociales para la salvación del planeta».

‎La transmisión #94 de su programa Con Maduro Más, se realiza en el contexto de la VI Bienal del Sur, Pueblos en Resistencia: El Poder de la Diversidad, con la participación de más 150 artistas plásticos nacionales e internacionales.

Mincyt/ Prensa: VG/ Foto: Prensa Presidencial

Investigadores venezolanos avanzan en la conservación del Oso Andino

(Caracas, 12 de octubre de 2025).- El proyecto Oso Andino Guaramacal es parte del trabajo que desarrolla el ingeniero de producción en agroecosistema, Marcos Hidalgo, con tres aspectos esenciales: una ciencia destinada a la conservación y manejo de Áreas Naturales Protegidas, acompañamiento de la educación rural-comunitaria y la co-creación de modelos agroforestales comunitarios.

El Oso Andino (Tremarctos ornatus) es una especie catalogada como “vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y “en peligro” en las listas de fauna de Venezuela. La especie se alimenta de frutas, bromelias, palmas, huevos de vertebrados y miel.

Los alcances de este estudio fueron presentados por Hidalgo durante el Congreso por la Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas, donde participó como experto de la mesa sobre Biodiversidad en Riesgo, con el título El Oso Frontino, nuestro aliado en la conservación de los ecosistemas andinos de Venezuela.

En este espacio, Hidalgo precisó que desde 2016, junto al equipo de trabajo, monitorean a esta especie empleando cámaras trampa en varios parques nacionales andinos del país.

Comenta que en el mundo existen ocho especies de osos y que el Oso Andino es única de los andes, una región compartida por Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

Además de hacer el estudio sobre el mamífero, también concentran esfuerzos educativos creando la Edufiestas del Oso, en comunidades rurales que habitan los alrededores de las áreas silvestres cercanas a Guaramacal y Ramal de Calderas.

Asimismo, se han creado espacios socioproductivos como el plan Osos, gente y café, que promueve la caficultura orgánica en espacios de estos parques nacionales, impulsado la forestación con cultivo de este rubro.

Precisó que, a la fecha se cubre un territorio de 9036 hectáreas, con aproximadamente 300 familias, que cuentan con ocho secadoras solares para café incluyendo talleres para producción de bioinsumos.

En 2021, por orden del presidente Nicolás Maduro Moros, fue decretado como Parque Nacional José Gregorio Hernández, el extenso Ramal de Calderas, que cuenta con unas 50 mil hectáreas, entre los estados Trujillo, Mérida y Barinas, asegurando el hábitat para la preservación de la especie.

Mincyt / Prensa: VG / Foto referencial.

Investigadores abordan beneficios de los pastos marinos para la biodiversidad

(Caracas, 12 de octubre de 2025)-. Durante la instalación de la mesa Biodiversidad en Riesgo, del Congreso Mundial por la Defensa de la Madre Tierra, celebrado en Caracas, la investigadora Mayré Jiménez Prieto, del departamento de biología marina del Instituto Oceanográfico de Venezuela de la Universidad de Oriente, núcleo Sucre, presentó la ponencia Los pastos marinos como extensiones de la Madre Tierra.

La experta venezolana explicó que existen cerca de 60 especies de pastos marinos, distribuidos en 13 géneros y cinco familias. Son, además, plantas angiospermas que evolucionaron y colonizaron los océanos durante el Cretácico. Son similares a las plantas terrestres y son las únicas plantas acuáticas con flores y frutos, capaces de vivir exitosamente en un ambiente 100% marino.

Jiménez señaló que la interconexión entre los ecosistemas costeros y marinos es íntima, y que se manifiesta mediante el flujo de nutrientes, sedimentos y el intercambio de beneficios ecológicos.

Una de las funciones de los pastos marinos es su capacidad para atrapar sedimentos y filtrar nutrientes, aumentando la claridad del agua y la entrada de luz para el crecimiento de otras plantas y algas. Sus raíces y rizomas forman densas redes que atrapan los sedimentos del fondo oceánico, estabilizando el lecho marino y reduciendo la erosión de la costa.

Asimismo, los pastos marinos son barreras naturales que brindan protección costera por su capacidad para reducir la energía de las olas y las corrientes. Y absorben CO2 de la atmósfera a través de la fotosíntesis, almacenando carbono en sus tejidos y en los sedimentos, contribuyendo así a mitigar el cambio climático.

La investigadora agregó que la conservación de la biodiversidad de peces, invertebrados, aves, mamíferos marinos y plantas dependen esencialmente de estos pastos, por ende, es fundamental resguardarlos y protegerlos para que continúen siendo recursos para generaciones futuras.

Otro de sus grandes aportes es que reducen la acidificación de los océanos, «esta vegetación también contribuye a la resiliencia de los ecosistemas y las especies más vulnerables, como los arrecifes de coral, otro elemento importante de los océanos», señaló.

Mencionó que, desde 1930, los pastos marinos han estado en declive producto de una enfermedad debilitante que diezmó el 90% de las praderas del Atlántico Norte. Esta situación empeoró con factores de origen humano han reducido la extensión de las praderas marinas en todo el mundo.

En este sentido, señaló que para proteger los ecosistemas de carbono azul se necesitan «planes de manejo que incluyan políticas de zonificación y uso del suelo, la creación de áreas protegidas, la restauración activa de ecosistemas degradados, y la implementación de financiamiento e incentivos económicos vinculados a los servicios ecosistémicos».

Valoró como crucial la participación comunitaria, la educación ambiental comenzando desde las escuelas, el desarrollo de un marco regulatorio para mercados de carbono azul, y la aplicación de una gobernanza participativa y el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades locales.

Mincyt / Prensa: VG / Foto referencial.

Científica venezolana comparte estudio sobre restauración ecológica en el Bosque Nublado andino

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- Durante el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, realizado los días 9 y 10 de octubre en el Centro de Convenciones del Parque Simón Bolívar de Caracas, se presentó la ponencia Experiencias de restauración ecológica en el Bosque Nublado Andino, centrada en el proyecto El Tambor.

La profesora Ana Quevedo compartió los diferentes avances y desafíos que han enfrentado en la recuperación del bosque nublado de El Tambor.

Explicó que este bosque nublado de los Andes venezolanos enfrenta amenazas importantes debido a la actividad antrópica, principalmente la deforestación, el daño a los humedales y la alteración de los cursos de agua.

Estas acciones fragmentan los bosques y ponen en riesgo la supervivencia de numerosas especies endémicas catalogadas en peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

También relataron que el proyecto tiene como objetivo recuperar sitios fuertemente degradados y muy localizados, mejorar la capacidad productiva de la tierra e incrementar el valor de conservación de los paisajes protegidos y productivos.

Con un enfoque de concientización comunitaria, indicaron que este proyecto busca restablecer el equilibrio entre las actividades productivas del ser humano y la naturaleza a través de una relación armónica, promoviendo el aprendizaje activo en las comunidades involucradas.

Asimismo, enfatizaron la sensibilización sobre la importancia del bosque nublado como regulador del ciclo hídrico y la implementación de procesos de restauración tanto activa como pasiva. La comunidad es concebida como parte integradora y multiplicadora del conocimiento.

Los ecosistemas degradados pierden biodiversidad y dejan de proporcionar servicios básicos para los medios de vida, por lo que la restauración requiere un esfuerzo conjunto entre instituciones, investigadores y comunidades.

Entre los beneficios de la restauración, los especialistas señalaron la importancia de la conservación de especies, la mejora en la calidad del agua y la productividad del suelo, además de la mitigación y adaptación al cambio climático.

Este esfuerzo constituye un compromiso con la Madre Tierra, buscando un futuro donde el desarrollo humano y la conservación ecológica coexistan en armonía.

Mincyt / Prensa: EM / Foto: DAT

Congreso en Defensa de la Madre Tierra aborda protección geológica de páramo merideño

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- En el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, realizado en Caracas los días 9 y 10 de octubre, se presentó la ponencia Impacto del cambio climático en la estructura geológica y geográfica del páramo de Mérida, a cargo del Dr. Francisco Bongiorno Ponzo.

El doctor expuso los resultados de sus estudios en Mérida, enfocándose en las fallas geológicas y la actividad sísmica que afectan a esta región venezolana.

Entre las principales acciones realizadas en sus investigaciones destacaron la identificación de rasgos, aspectos y procesos geomorfológicos relevantes, la determinación de zonas susceptibles a estos procesos, las inspecciones de campo, diagnósticos posteriores a eventos naturales y el registro fotográfico.

Además, enfatizó la importancia de establecer programas de alertas tempranas para proteger las comunidades locales.

En este sentido, propone capacitar a observadores locales en el registro de lluvias, niveles de ríos, deslizamientos y otras amenazas naturales.

Asimismo, contempla la implementación de puntos de monitoreo comunitario equipados con pluviómetros sencillos y tableros visuales de alerta, junto con protocolos claros de comunicación interna, utilizando grupos de mensajería, radios escolares y comunitarias, y señalizaciones visibles para activar las alertas tempranas de manera oportuna.

Estas redes de monitoreo comunitario se integran con los sistemas oficiales de Protección Civil y meteorología para garantizar la retroalimentación y la rápida escalada de la información ante eventos críticos.

Finalmente, se promueven simulacros periódicos y la distribución de materiales educativos accesibles para fortalecer la preparación y resiliencia de las comunidades frente a los impactos del cambio climático en áreas tan sensibles como el páramo de Mérida.

Este congreso, organizado en Caracas con la participación de expertos internacionales y nacionales, busca impulsar propuestas ecosocialistas concretas de defensa del planeta como antesala a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático COP30, que se realizará en Brasil en noviembre de 2025.

Mincyt / Prensa / EM.

Destacan importancia de los llanos occidentales como área de conectividad para aves playeras migratorias

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El especialista, MSc. Alexis Araujo, del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), compartió en el Congreso Mundial en defensa de la Madre Tierra la investigación Humedales de los llanos occidentales de Venezuela, sitios clave de conectividad hemisférica para las aves acuáticas migratorias.

El profesor de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora señaló que «la región llanera venezolana es una comprobada área clave de conectividad para una riqueza y abundancia sustancial de aves playeras migratorias».

Los humedales venezolanos son sitios de parada para las aves playeras migratorias hemisféricas e intratropicales. Reciben cientos de miles de aves que los usan para descansar, alimentarse y reabastecerse de energía durante sus largas rutas.

También son hábitat de miles de especies de plantas y animales, proporcionando sitios de alimentación, reproducción, anidación y cría.

En jornadas de monitoreo, especialmente en Portuguesa, se han evaluado lotes arroceros en los que se estudian las riquezas de las especies, su composición, etapas de desarrollo del arroz y las prácticas de manejo agrícola.

Asimismo, se han encontrado especies como Calidris himantopus (265), Calidris melanotos (5), Calidris minutilla (38), Tringa flavipes (288), Himantopus mexicanus (74), comunes en Chile y Pluvialis dominica (1) de América.

La mayor abundancia se registró en parcelas que estaban en fase de preparación: terrenos inundados y poco profundos, justo antes de sembrar semillas pregerminadas. Esta etapa coincide con los movimientos migratorios post y pre reproductivos de las aves playeras.

Los resultados preliminares apoyan la hipótesis de que los sistemas agrícolas, especialmente durante ciertas fases del cultivo, ofrecen hábitats temporales valiosos para estas aves migratorias. Esto sugiere que una gestión agrícola consciente puede contribuir a la conservación de especies amenazadas.

Inisitió en que las etapas de preparación de lotes arroceros, son etapas determinantes en los movimientos migratorios post reproductivo y pre reproductivo.

Asimismo, señaló que la investigación sirve como herramienta para:

-Incentivar y concertar con agricultores esta etapa del ciclo del cultivo en los meses cumbres de migración

Realizar nuevas evaluaciones poblacionales del Playerito Dorado podrían aportar información que respalde que Venezuela y el hato El Cedral califiquen como sitio de Importancia Regional para la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP)
-Promover la participación nacional e internacional

Los días 9 y 10 de octubre, Venezuela se convirtió en epicentro global del debate ambiental al ser sede del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, como antesala a la COP30 que se realizará en Brasil.

Mincyt / Prensa / YI.

Avanza estudio sobre transecto pelágico La Guaira – Isla de Aves

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- Estudiar la biodiversidad en el transecto pelágico de Venezuela, es una de las investigaciones que realiza el biólogo venezolano Sergio Cobarrubia Russo, mediante el proyecto denominado Transecto pelágico La Guaira – Isla de Aves, Venezuela, Caribe Sur. Datos preliminares de cetofauna y avifauna. Este trabajo fue presentado durante el Congreso en Defensa de la Madre Tierra, convocado por el presidente Nicolás Maduro Moros.

El experto del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), explicó que además de comprender y caracterizar estos espacios, donde confluyen aves, ballenas, peces, calamares, entre otras especies, el objetivo es entender el impacto de la crisis climática.

Un transecto pelágico es la línea imaginaria o real trazada a través de la columna de agua del océano, lejos de la costa y del fondo marino. Se dividen en zonas según su profundidad: epipelágica (iluminada), mesopelágica (penumbra), batipelágica (oscura), abisopelágica (muy oscura) y hadopelágica (fosas oceánicas).

Este proyecto también se fundamenta en lo establecido en el punto 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, destinado a la preservación, conservación y uso sostenible de los océanos, mares y recursos marinos.

El experto explicó que las investigaciones científicas marinas costeras abarcan el 85% de los proyectos, mientras que solo el 15% se realiza en transectos pelágicos. Agrega que esto se debe a que “los transectos pelágicos son elevadamente costosos por la amplia gama de elementos que involucra la logística (una plataforma oceánica, seguridad, equipamiento y formación); sin embargo, los estudios en este hábitat generan información muy valiosa”.

Las investigaciones en estos espacios permiten monitorear distribución de megafauna marina, estimar ensamblajes a largo plazo, así como sus variaciones por cambio climático, entre otras variables.

En este sentido, refirió que existe una logística bimensual que cubre un transecto de 5° latitudinales (~666 km entre La Guaira e Isla de Aves) a cargo de la Armada Bolivariana de Venezuela, que les permite generar data ecológica, climática y pesquera-pelágica importante, “lo que tributaría al ODS 14 y al ejercicio de soberanía en el Mar Venezolano”.

Además, en un plazo inmediato, pueden actualizar inventarios de cetofauna y avifauna pelágica con inclusión de la costera, nerítica e insular en menor grado; estimar las distribuciones/especie a lo largo del transecto y sus relaciones con parámetros bióticos y abióticos.

Mientras que, a largo plazo, podrán estimar los ensamblajes según el tipo de hábitat: costero, nerítico, pelágico en insular; vinculados a la Clorofila a, la temperatura superficial del mar y la salinidad. E incluso estimar el estado de conservación de los hábitats de acuerdo a la conformación de los ensamblajes y su susceptibilidad a las perturbaciones naturales o no.

Cobarrubia explicó que “el Mar Patrimonial Venezolano ostenta una biodiversidad de elevado valor, de la cual sólo hemos mostrado una parte. Y, por tanto, debe ser objeto de nuestra defensa”.

Mincyt / Prensa: VG/ Foto: AA.

Conservación del jaguar es fundamental para la preservación de la biodiversidad

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El jaguar es uno de los tres felinos más grandes del mundo. Es considerado el embajador de las Américas y un símbolo cultural de muchas civilizaciones latinoamericanas. Sin embargo, la caza por retaliación e indiscriminada, la deforestación de su hábitat y la construcción de carreteras, entre otros factores, la han convertido en una especie casi amenazada.

El estudio y conservación del jaguar es parte del trabajo que desarrolla el doctor Włodzimierz Jędrzejewski, investigador del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Su proyecto denominado Salvar al jaguar: evidencias del declive poblacional en Sudamérica y medidas urgentes, fue presentado en la mesa Derechos de la Madre Tierra, durante la Conferencia por los Derechos de la Madre Tierra, celebrada en Caracas del 9 al 10 de octubre.

El investigador explicó que los jaguares son indicadores del estado de conservación de los ecosistemas; de manera que, su conservación influye en la biodiversidad de estos.

Explicó que entre 2012 y 2020, realizó un monitoreo de la especie empleando cámaras trampa, colocadas en el Hato Piñero, una reserva natural y sitio turístico, considerado también como un Monumento Histórico venezolano, que está ubicado en la parroquia El Baúl, en el municipio Girardot del estado Cojedes.

Asimismo, desarrolló entrevistas en el campo, análisis genéticos y genómicos, modelado de la densidad y distribución de poblaciones y análisis espaciales en sistemas de información geográfica.

“En los años 2012-2020 registramos 22 hembras y 21 machos jaguares”, precisó. Además, explicó que el estudio se realiza tanto en Venezuela como en el resto de Suramérica.

Propuestas

El Dr. Jędrzejewski dijo que en Venezuela “el 40% del área de distribución del jaguar está dentro de áreas protegidas. Sin embargo, la mayoría de las áreas protegidas se encuentran al sur del río Orinoco. Hay muy pocas áreas protegidas al norte del Orinoco, particularmente en los Llanos donde solo 8% de distribución del jaguar está asegurado por áreas protegidas”.

Precisó que la tarea más urgente es establecer nuevas áreas protegidas en Cojedes, Barinas, Apure, Delta Amacuro, Monagas, Sucre, Falcón y en la Sierra de Imataca.

“Venezuela aún no cuenta con un sistema oficial de monitoreo de la población de jaguar ni de su caza ilegal y su tráfico. Sin embargo, los proyectos de investigación realizados por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas IVIC han proporcionado una gran cantidad de datos sobre la presencia o ausencia de jaguares, lo que ha permitido una evaluación de la distribución y el tamaño de sus poblaciones”, afirmó.

Otras soluciones propuestas son aprovechar el potencial para el desarrollo del ecoturismo, que permite preservar y conservar los ecosistemas; manejo/mitigación de conflictos con ganadería; educación a toda escala sobre el tema; mayor monitoreo e investigaciones científicas y crear una estrategia nacional para conservación del jaguar.

Mincyt / Prensa: VG / Foto referencial.

La madre tierra: Un congreso global en defensa del planeta

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- En un contexto global marcado por la crisis climática, Venezuela se establece como un faro de esperanza y acción. El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, ha reunido a más de tres mil participantes, destacando la significativa presencia de investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Este evento abordó los desafíos ambientales y el papel crucial que la ciencia y la investigación desempeñan en la búsqueda de soluciones sostenibles.

El IVIC: ciencia al servicio de la Tierra

Los investigadores del Centro de Ecología del IVIC han sido protagonistas en este congreso, participando activamente en diversas mesas de trabajo que abordan temas vitales para el futuro del planeta. Con su vasta experiencia y conocimiento, estos científicos están comprometidos con la construcción de un futuro en armonía con la naturaleza.

Mesas de Trabajo: contribuciones del IVIC

Crisis climática y modelo socioeconómico imperante:

Francisco Herrera presentó su investigación sobre las implicaciones de la crisis climática en Venezuela y la región, subrayando la necesidad de un cambio en el modelo socioeconómico actual.

Ana Quevedo compartió experiencias sobre la restauración ecológica en el Bosque Nublado del Páramo El Tambor, un ejemplo de cómo la ciencia puede contribuir a la recuperación de ecosistemas vulnerables.

Saúl Flores alertó sobre la desecación de los bosques nublados, enfatizando la urgencia de acciones concretas para su conservación.

Biodiversidad en Riesgo:

En esta mesa, investigadores como Francisco Bongiorno y Beatriz López expusieron sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad venezolana, ofreciendo propuestas innovadoras para la conservación de ecosistemas críticos, incluyendo los ríos costeros y el Páramo de Mérida.

Derechos de la Madre Tierra:

Noemí Chacón abordó la situación del Amazonas y la amenaza que enfrentan los pueblos indígenas, destacando la importancia de proteger sus derechos y territorios.

Wlodzimierz Jedrzejewski presentó datos sobre la disminución de la población de jaguares en Sudamérica, subrayando la necesidad de medidas urgentes para su conservación.

Economía Sostenible:

Andrés Kowalski y Daniel Martín discutieron sobre la agricultura y ganadería regenerativa, así como la biotecnología como herramientas para promover un modelo económico sostenible que respete la Madre Tierra.

Un llamado a la acción

La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez, inauguró el congreso con un poderoso mensaje: “No necesitamos revolución verde, necesitamos la revolución de los colores, de los pueblos con su identidad”. Este llamado resuena profundamente entre los participantes del IVIC, quienes ven en la investigación científica una herramienta fundamental para empoderar a las comunidades y fomentar una conexión más profunda con la naturaleza.

Un futuro sostenible en manos de la ciencia

El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra destaca el compromiso de Venezuela en la lucha por un futuro sostenible.

La voz de los investigadores resuena con fuerza, recordándonos que cada acción cuenta y que, juntos, podemos construir un mundo donde la Madre Tierra sea respetada y protegida. En este contexto, Venezuela no solo se presenta como un líder en la defensa del medio ambiente, sino también como un modelo de cómo la ciencia puede ser un motor de cambio en la búsqueda de soluciones a los desafíos globales. La lucha por la Madre Tierra continúa y el IVIC está en el corazón de esta importante misión.

Mincyt / Prensa: IVIC / Fotos: CR.

Científicos y pueblos indígenas venezolanos en alianza por la preservación de la Cuenca Amazónica

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El Amazonas en Riesgo: Pueblos Indígenas del Sur de Venezuela y el Umbral del No Retorno, es el nombre del proyecto con enfoque transdisciplinario, basado en la coproducción de conocimientos entre comunidades indígenas e investigadores, que desarrolla la doctora en Filosofía e investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, Noemí Chacón, junto a un gran equipo de expertos.

Este trabajo fue presentado por Chacón, en la mesa sobre Derechos de la Madre Tierra, durante el desarrollo del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, convocado por el Gobierno Nacional y que reunió a más de tres mil delegados y delegadas internacionales y locales.

Explicó que el estudio tiene como objetivo “informar, desde un enfoque transdisciplinario y en coproducción con los pueblos indígenas, sobre los impactos, riesgos y estrategias de adaptación al cambio climático en los sistemas alimentarios de siete comunidades originarias de Venezuela”.

Dichas comunidades son Jiwi, Pumé, Uwottüja, Pemón, Ye’kwana, E’ñepá y Warao en el contexto de tres biorregiones Llanos del Orinoco, Sur del Orinoco y Delta del Orinoco, distribuidas en los estados Apure, Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro.

La investigadora agregó que la Cuenca del Amazonas tiene una ubicación estratégica para el clima regional y global. “Sus bosques enfrían la superficie y generan lluvias, reciclando hasta el 50% de la precipitación. Influye en la atmósfera y en los patrones de circulación, y aporta entre el 16-22% del agua que los ríos vierten en los océanos”.

Precisó que una parte considerable de la humedad de la cuenca se dirige hacia el sur, influyendo en el centro y sur de Suramérica, incluyendo el Bajo Chaco, la cuenca del Río de la Plata, el Pantanal y las áreas agrícolas del centro-oeste de Brasil.

Durante su presentación explicó que “hay evidencia científica de que la Amazonía debido al efecto sinérgico entre el cambio climático-perturbaciones antrópicas, está experimentando cambios locales. Estos cambios pueden conducir a la pérdida de resiliencia del ecosistema y al cruce de puntos de inflexión, con la consecuencia de alcanzar un estado completamente nuevo”.

Detalló que los pueblos indígenas que han participado en este estudio han detallado los efectos negativos de las condiciones climáticas “cada vez más extremas, en línea con las proyecciones de los modelos locales: temperaturas elevadas, sequías prolongadas y lluvias intensas pero breves en zonas del sur del Orinoco”.

Esta situación impacta y altera la agricultura, cacería y pesca, “favoreciendo la proliferación de plagas y la migración de especies acuáticas y terrestres”, expresó.

Chacón mencionó que pese a esta situación las comunidades han desplegado estrategias de adaptación basadas en sus propios conocimientos, “ajustando calendarios agrícolas, incorporando especies tolerantes a las inundaciones, sembrando cerca de zonas ribereñas y recuperando alimentos tradicionales”.

La experta refirió que es urgente integrar enfoques locales y contextuales en las políticas de adaptación climática, “reconociendo que la coproducción de conocimientos entre comunidades indígenas y actores científicos es clave para construir soluciones legítimas, sostenibles y culturalmente pertinentes frente a los desafíos del cambio climático”.

Mincyt / Prensa: VG / Foto referencial.