Desarrollan estudio para la preservación de lagunas de inundación de la cuenca del río Orinoco

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El doctor José Vicente Montoya, biólogo e investigador del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), presentó su estudio denominado Las lagunas de inundación de grandes ríos de la cuenca del río Orinoco: dinámica ecológica, estresores antrópicos y servicios ecosistémicos, ante los delegados nacionales e internacionales del Congreso en Defensa de la Madre Tierra, realizado en Caracas este 9 y 10 de octubre.

Como parte de la mesa Biodiversidad en Riesgo, el investigador expuso sobre el valor que tienen las lagunas de inundación para la preservación de las especies y de las comunidades humanas, que hacen parte de estos ecosistemas naturales.

Durante su presentación, Montoya comentó que las lagunas de inundación de la cuenca del Orinoco son ecosistemas de alta complejidad, productividad y biodiversidad, cuyo funcionamiento está regido por el pulso de inundación anual, una estacionalidad hidrológica que permite organizar los patrones y procesos ecológicos “impulsando una sucesión de cambios en las condiciones fisicoquímicas y biológicas”.

Agregó que “la dinámica de conexión y desconexión con el cauce principal del río estructura las comunidades acuáticas y sostiene complejas redes tróficas, desde comunidades microbianas hasta humanas”.

El investigador agregó que en condiciones favorables en este paisaje biocultural se realizan actividades agropecuarias, pesca de subsistencia, comercial y deportiva, ciclos biogeoquímicos, una biodiversidad estable, buen suministro de agua y se genera un gran sentido de identidad y pertenencia en las comunidades aledañas.

Sin embargo, se han detectado estresores antrópicos de estas lagunas de inundación contaminados por enriquecimiento de nutrientes, con disminución de la calidad de agua y en perjuicio de las pesquerías y acceso a otros recursos. Además, se genera pérdida del sentido de pertinencia de las comunidades con sus lagunas.

El estudio tiene como meta hacer un diagnóstico pleno de estos problemas, con seguimiento de las estrategias de recuperación. En este sentido, señala cuatro soluciones esenciales para estos ecosistemas:

  1. Estudio de los patrones espaciales y estacionales asociados con el ritmo anual del régimen hidrológico, las necesidades de la población y el nivel de degradación de los sistemas.
  2. Realizar una caracterización y diagnóstico multidisciplinario de los niveles de eutrofización y de la situación socioambiental en las lagunas de inundación y sus comunidades humanas.
  3. Promover el control de los efluentes de aguas servidas a las lagunas.
  4. A través de soluciones basadas en la naturaleza proponer un programa de recuperación de las lagunas con base en modelos de rehabilitación y mejora de la calidad de aguas de bajo costo y con apoyo de la capacidad natural de recuperación de los ecosistemas.

El Dr. Montoya consideró que, aunque se cuenten con herramientas de investigación científica para atender los problemas socioambientales en las lagunas de inundación del Orinoco, es esencial “transitar hacia un modelo de co-manejo adaptativo que incorpore el conocimiento ecológico tradicional de sus habitantes e implemente estrategias y soluciones basadas en la naturaleza”.

Para Montoya, los científicos y científicas tienen la responsabilidad de “ayudar a revertir el patrón, ya ampliamente diseminado, de la mercantilización y privatización de la naturaleza”, reafirmando que “el agua y la naturaleza son bienes comunes de toda la humanidad y que deben ser tratadas como tal para esta generación y las futuras”.

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Destacan importancia de los llanos occidentales como área de conectividad para aves playeras migratorias

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El especialista, MSc. Alexis Araujo, del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), compartió en el Congreso Mundial en defensa de la Madre Tierra la investigación Humedales de los llanos occidentales de Venezuela, sitios clave de conectividad hemisférica para las aves acuáticas migratorias.

El profesor de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora señaló que «la región llanera venezolana es una comprobada área clave de conectividad para una riqueza y abundancia sustancial de aves playeras migratorias».

Los humedales venezolanos son sitios de parada para las aves playeras migratorias hemisféricas e intratropicales. Reciben cientos de miles de aves que los usan para descansar, alimentarse y reabastecerse de energía durante sus largas rutas.

También son hábitat de miles de especies de plantas y animales, proporcionando sitios de alimentación, reproducción, anidación y cría.

En jornadas de monitoreo, especialmente en Portuguesa, se han evaluado lotes arroceros en los que se estudian las riquezas de las especies, su composición, etapas de desarrollo del arroz y las prácticas de manejo agrícola.

Asimismo, se han encontrado especies como Calidris himantopus (265), Calidris melanotos (5), Calidris minutilla (38), Tringa flavipes (288), Himantopus mexicanus (74), comunes en Chile y Pluvialis dominica (1) de América.

La mayor abundancia se registró en parcelas que estaban en fase de preparación: terrenos inundados y poco profundos, justo antes de sembrar semillas pregerminadas. Esta etapa coincide con los movimientos migratorios post y pre reproductivos de las aves playeras.

Los resultados preliminares apoyan la hipótesis de que los sistemas agrícolas, especialmente durante ciertas fases del cultivo, ofrecen hábitats temporales valiosos para estas aves migratorias. Esto sugiere que una gestión agrícola consciente puede contribuir a la conservación de especies amenazadas.

Inisitió en que las etapas de preparación de lotes arroceros, son etapas determinantes en los movimientos migratorios post reproductivo y pre reproductivo.

Asimismo, señaló que la investigación sirve como herramienta para:

-Incentivar y concertar con agricultores esta etapa del ciclo del cultivo en los meses cumbres de migración

Realizar nuevas evaluaciones poblacionales del Playerito Dorado podrían aportar información que respalde que Venezuela y el hato El Cedral califiquen como sitio de Importancia Regional para la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP)
-Promover la participación nacional e internacional

Los días 9 y 10 de octubre, Venezuela se convirtió en epicentro global del debate ambiental al ser sede del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, como antesala a la COP30 que se realizará en Brasil.

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Avanza estudio sobre transecto pelágico La Guaira – Isla de Aves

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- Estudiar la biodiversidad en el transecto pelágico de Venezuela, es una de las investigaciones que realiza el biólogo venezolano Sergio Cobarrubia Russo, mediante el proyecto denominado Transecto pelágico La Guaira – Isla de Aves, Venezuela, Caribe Sur. Datos preliminares de cetofauna y avifauna. Este trabajo fue presentado durante el Congreso en Defensa de la Madre Tierra, convocado por el presidente Nicolás Maduro Moros.

El experto del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), explicó que además de comprender y caracterizar estos espacios, donde confluyen aves, ballenas, peces, calamares, entre otras especies, el objetivo es entender el impacto de la crisis climática.

Un transecto pelágico es la línea imaginaria o real trazada a través de la columna de agua del océano, lejos de la costa y del fondo marino. Se dividen en zonas según su profundidad: epipelágica (iluminada), mesopelágica (penumbra), batipelágica (oscura), abisopelágica (muy oscura) y hadopelágica (fosas oceánicas).

Este proyecto también se fundamenta en lo establecido en el punto 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, destinado a la preservación, conservación y uso sostenible de los océanos, mares y recursos marinos.

El experto explicó que las investigaciones científicas marinas costeras abarcan el 85% de los proyectos, mientras que solo el 15% se realiza en transectos pelágicos. Agrega que esto se debe a que “los transectos pelágicos son elevadamente costosos por la amplia gama de elementos que involucra la logística (una plataforma oceánica, seguridad, equipamiento y formación); sin embargo, los estudios en este hábitat generan información muy valiosa”.

Las investigaciones en estos espacios permiten monitorear distribución de megafauna marina, estimar ensamblajes a largo plazo, así como sus variaciones por cambio climático, entre otras variables.

En este sentido, refirió que existe una logística bimensual que cubre un transecto de 5° latitudinales (~666 km entre La Guaira e Isla de Aves) a cargo de la Armada Bolivariana de Venezuela, que les permite generar data ecológica, climática y pesquera-pelágica importante, “lo que tributaría al ODS 14 y al ejercicio de soberanía en el Mar Venezolano”.

Además, en un plazo inmediato, pueden actualizar inventarios de cetofauna y avifauna pelágica con inclusión de la costera, nerítica e insular en menor grado; estimar las distribuciones/especie a lo largo del transecto y sus relaciones con parámetros bióticos y abióticos.

Mientras que, a largo plazo, podrán estimar los ensamblajes según el tipo de hábitat: costero, nerítico, pelágico en insular; vinculados a la Clorofila a, la temperatura superficial del mar y la salinidad. E incluso estimar el estado de conservación de los hábitats de acuerdo a la conformación de los ensamblajes y su susceptibilidad a las perturbaciones naturales o no.

Cobarrubia explicó que “el Mar Patrimonial Venezolano ostenta una biodiversidad de elevado valor, de la cual sólo hemos mostrado una parte. Y, por tanto, debe ser objeto de nuestra defensa”.

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Conservación del jaguar es fundamental para la preservación de la biodiversidad

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El jaguar es uno de los tres felinos más grandes del mundo. Es considerado el embajador de las Américas y un símbolo cultural de muchas civilizaciones latinoamericanas. Sin embargo, la caza por retaliación e indiscriminada, la deforestación de su hábitat y la construcción de carreteras, entre otros factores, la han convertido en una especie casi amenazada.

El estudio y conservación del jaguar es parte del trabajo que desarrolla el doctor Włodzimierz Jędrzejewski, investigador del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Su proyecto denominado Salvar al jaguar: evidencias del declive poblacional en Sudamérica y medidas urgentes, fue presentado en la mesa Derechos de la Madre Tierra, durante la Conferencia por los Derechos de la Madre Tierra, celebrada en Caracas del 9 al 10 de octubre.

El investigador explicó que los jaguares son indicadores del estado de conservación de los ecosistemas; de manera que, su conservación influye en la biodiversidad de estos.

Explicó que entre 2012 y 2020, realizó un monitoreo de la especie empleando cámaras trampa, colocadas en el Hato Piñero, una reserva natural y sitio turístico, considerado también como un Monumento Histórico venezolano, que está ubicado en la parroquia El Baúl, en el municipio Girardot del estado Cojedes.

Asimismo, desarrolló entrevistas en el campo, análisis genéticos y genómicos, modelado de la densidad y distribución de poblaciones y análisis espaciales en sistemas de información geográfica.

“En los años 2012-2020 registramos 22 hembras y 21 machos jaguares”, precisó. Además, explicó que el estudio se realiza tanto en Venezuela como en el resto de Suramérica.

Propuestas

El Dr. Jędrzejewski dijo que en Venezuela “el 40% del área de distribución del jaguar está dentro de áreas protegidas. Sin embargo, la mayoría de las áreas protegidas se encuentran al sur del río Orinoco. Hay muy pocas áreas protegidas al norte del Orinoco, particularmente en los Llanos donde solo 8% de distribución del jaguar está asegurado por áreas protegidas”.

Precisó que la tarea más urgente es establecer nuevas áreas protegidas en Cojedes, Barinas, Apure, Delta Amacuro, Monagas, Sucre, Falcón y en la Sierra de Imataca.

“Venezuela aún no cuenta con un sistema oficial de monitoreo de la población de jaguar ni de su caza ilegal y su tráfico. Sin embargo, los proyectos de investigación realizados por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas IVIC han proporcionado una gran cantidad de datos sobre la presencia o ausencia de jaguares, lo que ha permitido una evaluación de la distribución y el tamaño de sus poblaciones”, afirmó.

Otras soluciones propuestas son aprovechar el potencial para el desarrollo del ecoturismo, que permite preservar y conservar los ecosistemas; manejo/mitigación de conflictos con ganadería; educación a toda escala sobre el tema; mayor monitoreo e investigaciones científicas y crear una estrategia nacional para conservación del jaguar.

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Markelly Pérez: apasionada por la docencia y la innovación metalúrgica

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- Markelly Pérez es ingeniera, profesora y jefa de Metalurgia del Departamento de Tecnología de Materiales de la Universidad Nacional Experimental del Transporte (UNETrans).

Nació en Caricuao, Caracas, un 22 de octubre de 1980, con solo seis meses de gestación, situación que afectó su visión, pero que no detuvo sus capacidades para aprender.

Su sanación fue factible gracias a la experticia médica y a un ímpetu bastante fuerte. «Creo que necesitaba estar en el mundo, logré revivir».

Recuerda que, aunque los 80 fueron una época muy difícil para el país y para la mujer, su padre Tomás, taxista, y su madre Olga, obrera, le brindaron todo el apoyo para su desarrollo profesional.

«Tuve una infancia muy linda, muy cuidada a raíz de ese nacimiento. Protegida totalmente. Me dieron todo lo que necesitaba».

Pérez fue una estudiante destacada, siendo la primera de su clase. No obstante, aspirar a estudiar medicina en la universidad, en 1998, fue difícil, principalmente por su condición de mujer.

«Yo quería ser médico de la Universidad Central de Venezuela, no pude por la situación de la vista y eso me frustró muchísimo. Estuve un año en espera tratando de decidir qué iba a estudiar y me topé con tecnología de los materiales».

Asegura que, aunque no estaba muy convencida de la carrera en metalurgia, al visitar los espacios del Instituto Universitario Tecnológico Federico Rivero Palacios (IUT) -hoy UNETrans- descubrió el área de los biomateriales, algo que la apasiona.

Pérez afirma que ahí se enfrentó nuevamente a la estigmatización por ser mujer. «Luchar contra ese paradigma de que las mujeres no podían ser metalurgistas; hubo un reto importante, logré ser el primer promedio de mi carrera; sin embargo, no pude entrar en la industria por ser mujer y eso me llevó a otras vías de desarrollo».

Cuenta que trabajó 14 años en el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, como analista de proyectos en el área de metalurgia y metalmecánica.

Posteriormente, retomó sus estudios en el antiguo IUT donde se gradúa como ingeniera metalurgista en materiales industriales, en 2020, y, paralelamente se convierte en docente de la institución. Un año después es nombrada jefa de metalurgia y se convierte en responsable de los trayectos iniciales.

«No pensé nunca que podía ser docente y conseguí mi profesión. Me apasiona dar clases. Yo no tengo hijos, vivo con mi hermana, mi sobrino; pero mis estudiantes vinieron a compensar algo que faltaba», señala Markelly Pérez.

Afirma que ser una mujer de las ciencias es maravilloso, especialmente porque «este gobierno nos permitió a las mujeres tener una participación importante, algo que no teníamos hace 20 años atrás, representa un orgullo para mí como persona, como profesional. Me siento nutrida, contenta, porque constantemente estoy creciendo, estoy aprendiendo y evolucionando».

La ingeniera continúa su formación, ahora desde la Universidad Bolivariana de Venezuela donde es doctorando en Ciencias de la Energía; también participa activamente en el desarrollo de proyectos en el área de la evaluación metalúrgica para brindar soluciones al sistema de transporte del país.

Las mujeres tienen sentido de detalle y dulzura

La ingeniera metalúrgica explica que su trabajo implica la sensibilidad, la dulzura y la fuerza humana, para cumplir con las tareas diarias que demanda trabajar con metales y sus aleaciones.

«Uno no sabe la capacidad que tiene hasta que le toca», asegura la experta.

Fundir materiales, hacer cortes de muestras y levantar peso requiere de «ese sentido materno y humano en una carrera que es muy rígida. La carrera también requiere ese sentido de amor; un sentido de detalle, una perfección hacia mejorar las cosas, mejorar los procesos, somos más organizadas».

Afirma que las mujeres tienen la capacidad de hacer múltiples tareas «dando ese toque de color, amor y dulzura que hace falta en esos espacios».

Mirando al pasado, Markelly dice que si pudiera ver a su «yo» más joven le diría: «No te preocupes, realmente estamos en el camino correcto».

Finalmente, precisa que su meta es hacer más aportes al mundo, «que generen un profundo cambio humano, científico, tecnológico, de distintas índoles».

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Investigación revela conexión entre el corazón y el bienestar mental

Por: Gabriela Jiménez Ramírez

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- Cada latido del corazón influye en las decisiones y el bienestar mental del ser humano, reveló un estudio del instituto alemán Max Planck, que ofrece una visión profundamente transformadora sobre la salud humana.

Los investigadores de Ciencias Cognitivas y Cerebrales determinaron que el corazón y el cerebro trabajan juntos, entenderlo, señalan, podría transformar cómo se cuida la salud.

El equipo, liderado por Arno Villringer, planteó un modelo que funciona como un sistema único, donde el cerebro, el corazón, los nervios y las hormonas forman «estados cerebro-cuerpo».

En este sentido, lo que se ha determinado como estrés o emociones, no es solo un estado mental, se reflejan en la presión arterial, en el ritmo cardíaco y en la respuesta hormonal.

Asimismo, explican que los estados cerebro-cuerpo funcionan en distintos tiempos:

-Los microestados duran segundos o minutos y corresponden a emociones fugaces: la alegría repentina, el miedo que acelera el pulso o la calma.

-Los mesoestados, en cambio, pueden durar horas o días. Por ejemplo, el estrés. Está demostrado que cuando el cuerpo libera cortisol o adrenalina, la presión arterial y la frecuencia cardíaca se modifican.

Ahora, si el estrés se alarga, los mecanismos se pueden alterar y dejar huella en la salud física.

Los macroestados, en tanto, son las configuraciones del cuerpo y del cerebro que se mantienen durante meses o años y son más difíciles de revertir.

En este estadio, el organismo parece quedar en un patrón de funcionamiento, un bucle que ya no responde bien al cambio. El estrés repetido puede convertir una respuesta pasajera en una enfermedad establecida.

Coexistencia de enfermedades

La depresión y el riesgo de infarto están estrechamente relacionados. Mientras que la hipertensión o las personas que padecen de esta enfermedad presentan más síntomas de ansiedad.

Este estudio plantea algo más profundo: ambos problemas serían manifestaciones diferentes de un mismo estado cerebro-cuerpo alterado.

Los científicos señalan que las personas con predisposición a la hipertensión podrían tener un sistema que necesita mantener una presión arterial más alta para sentirse «bien».

Esa configuración afectaría tanto a su bienestar emocional como a su salud cardiovascular. Lo que comprueba que el cuerpo y la mente no enferman uno tras otro, sino a la par.

El planteamiento del modelo cerebro-cuerpo establece una forma de entender la salud. El equipo del Instituto Max Planck sostiene que, en el futuro, los diagnósticos deberían integrar lo psicológico y lo fisiológico en lugar de tratarlos por separado.

Para establecer el diagnóstico, la ciencia busca nuevos biomarcadores: patrones en la variabilidad del ritmo cardíaco, en la actividad cerebral o en los niveles hormonales que revelen cuándo un estado está a punto de volverse crónico.

Este enfoque abre la puerta a una medicina más humana, preventiva y personalizada, donde cuerpo y mente se entienden como una unidad inseparable.

En Venezuela, el Gobierno Bolivariano establece una política que garantiza a los venezolanos el acceso a la salud de manera gratuita y de calidad.

Además, promueve campañas de prevención y control de la hipertensión, con salas y consultorios adecuados en cada rincón del país a través de la Gran Misión Barrio Adentro y otras grandes misiones de la nueva generación.

Asimismo, ha establecido campañas para que la población tenga hábitos saludables con la instalación de parques biosaludables y un vida sana a través de buenas prácticas alimenticias.

La madre tierra: Un congreso global en defensa del planeta

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- En un contexto global marcado por la crisis climática, Venezuela se establece como un faro de esperanza y acción. El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, ha reunido a más de tres mil participantes, destacando la significativa presencia de investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Este evento abordó los desafíos ambientales y el papel crucial que la ciencia y la investigación desempeñan en la búsqueda de soluciones sostenibles.

El IVIC: ciencia al servicio de la Tierra

Los investigadores del Centro de Ecología del IVIC han sido protagonistas en este congreso, participando activamente en diversas mesas de trabajo que abordan temas vitales para el futuro del planeta. Con su vasta experiencia y conocimiento, estos científicos están comprometidos con la construcción de un futuro en armonía con la naturaleza.

Mesas de Trabajo: contribuciones del IVIC

Crisis climática y modelo socioeconómico imperante:

Francisco Herrera presentó su investigación sobre las implicaciones de la crisis climática en Venezuela y la región, subrayando la necesidad de un cambio en el modelo socioeconómico actual.

Ana Quevedo compartió experiencias sobre la restauración ecológica en el Bosque Nublado del Páramo El Tambor, un ejemplo de cómo la ciencia puede contribuir a la recuperación de ecosistemas vulnerables.

Saúl Flores alertó sobre la desecación de los bosques nublados, enfatizando la urgencia de acciones concretas para su conservación.

Biodiversidad en Riesgo:

En esta mesa, investigadores como Francisco Bongiorno y Beatriz López expusieron sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad venezolana, ofreciendo propuestas innovadoras para la conservación de ecosistemas críticos, incluyendo los ríos costeros y el Páramo de Mérida.

Derechos de la Madre Tierra:

Noemí Chacón abordó la situación del Amazonas y la amenaza que enfrentan los pueblos indígenas, destacando la importancia de proteger sus derechos y territorios.

Wlodzimierz Jedrzejewski presentó datos sobre la disminución de la población de jaguares en Sudamérica, subrayando la necesidad de medidas urgentes para su conservación.

Economía Sostenible:

Andrés Kowalski y Daniel Martín discutieron sobre la agricultura y ganadería regenerativa, así como la biotecnología como herramientas para promover un modelo económico sostenible que respete la Madre Tierra.

Un llamado a la acción

La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Gabriela Jiménez, inauguró el congreso con un poderoso mensaje: “No necesitamos revolución verde, necesitamos la revolución de los colores, de los pueblos con su identidad”. Este llamado resuena profundamente entre los participantes del IVIC, quienes ven en la investigación científica una herramienta fundamental para empoderar a las comunidades y fomentar una conexión más profunda con la naturaleza.

Un futuro sostenible en manos de la ciencia

El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra destaca el compromiso de Venezuela en la lucha por un futuro sostenible.

La voz de los investigadores resuena con fuerza, recordándonos que cada acción cuenta y que, juntos, podemos construir un mundo donde la Madre Tierra sea respetada y protegida. En este contexto, Venezuela no solo se presenta como un líder en la defensa del medio ambiente, sino también como un modelo de cómo la ciencia puede ser un motor de cambio en la búsqueda de soluciones a los desafíos globales. La lucha por la Madre Tierra continúa y el IVIC está en el corazón de esta importante misión.

Mincyt / Prensa: IVIC / Fotos: CR.

Presentan estudio sobre preservación de los ríos costeros del centro norte de Venezuela

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado en el Centro de Convenciones de La Carlota, en Caracas, consolidó una serie de acciones y reflexiones para hacer frente al modelo neoliberal generador de una política extractivista e irresponsable con los derechos del planeta, la biodiversidad y los pueblos.

Durante este encuentro, celebrado del 9 al 10 de octubre, se conformaron nueve mesas de trabajo. Una de ellas denominada Biodiversidad en Riesgo, donde participaron investigadores e investigadoras venezolanas, presentando sus estudios en diversas áreas de atención, con propuestas innovadoras para la conservación de ecosistemas críticos como ríos y bosques nublados.

Una de ella fue la doctora Beatriz López Sánchez, del Laboratorio de Ecología Acuática Centro de Ecología, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), quien expuso sobre su trabajo Ríos costeros del centro norte de Venezuela: Biodiversidad, ecología, principales amenazas y propuesta de conservación de crustáceos decápodos desde la construcción colectiva.

Mencionó que la investigación tiene como objetivo conocer el estado actual del recurso carcinológico en ríos de la Cordillera de la Costa; para ello trabaja en la caracterización ambiental de los ríos: Ocumare, Cata, Cuyagua (río Grande) y San Miguel.

Además de conocer la riqueza de especies de camarones, tallas, periodo reproductivo y realizar talleres con las comunidades locales, generando desde intercambio de visiones, entrevistas, encuestas hasta la construcción conjunta de prácticas sostenibles.

Durante su presentación, la investigadora recordó que los ecosistemas de agua dulce están entre los más importantes del mundo. Sin embargo, solo el 2,5 del agua total del planeta es dulce, mientras que 97,47% es salada.

Precisó que menos del 1% de ella es accesible para el consumo humano y los ecosistemas; que el 68.7% del agua dulce se encuentra en los glaciares, 30,06% es subterránea y 0.86% es hielo del suelo. Agregó que el planeta cuenta con unas 126 mil especies animales, de ellos 10% son crustáceos.

Sobre las amenazas que enfrentan los ecosistemas de agua dulce están: el deterioro de sus hábitats producto del crecimiento poblaciones humanas, la deforestación, minería, presencia de especies invasoras.

También los efectos del cambio climático global están incrementando el impacto negativo sobre la biodiversidad acuática, acelerando el número de especies bajo amenaza inminente.

En este sentido, comentó que entre las propuestas que se presentan a las comunidades que hacen vida en esta importante zona costera venezolana, están:

  • Sustituir el uso de sustancias tóxicas como el champú garrapaticida, empleado para la pesca de camarones, por métodos tradicionales como las redes de mano y nasas construidas con material reciclable.
  • Liberar a las hembras de camarón con huevos para permitir la reproducción de la especie.
  • Uso de jabón de panela para los baños en los ríos.
  • Recolección de la basura generada por turistas y locales.
  • Evitar lavar carros dentro de los cursos de agua dulce y las fogatas al pie de los árboles.

Todas estas acciones son fundamentales para garantizar la vida de las especies que habitan los ríos costeros del centro norte de Venezuela, que también son fuente de alimento para la población y garantía de prosperidad productiva para el país.

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Científicos y pueblos indígenas venezolanos en alianza por la preservación de la Cuenca Amazónica

(Caracas, 11 de octubre de 2025).- El Amazonas en Riesgo: Pueblos Indígenas del Sur de Venezuela y el Umbral del No Retorno, es el nombre del proyecto con enfoque transdisciplinario, basado en la coproducción de conocimientos entre comunidades indígenas e investigadores, que desarrolla la doctora en Filosofía e investigadora del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, Noemí Chacón, junto a un gran equipo de expertos.

Este trabajo fue presentado por Chacón, en la mesa sobre Derechos de la Madre Tierra, durante el desarrollo del Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, convocado por el Gobierno Nacional y que reunió a más de tres mil delegados y delegadas internacionales y locales.

Explicó que el estudio tiene como objetivo “informar, desde un enfoque transdisciplinario y en coproducción con los pueblos indígenas, sobre los impactos, riesgos y estrategias de adaptación al cambio climático en los sistemas alimentarios de siete comunidades originarias de Venezuela”.

Dichas comunidades son Jiwi, Pumé, Uwottüja, Pemón, Ye’kwana, E’ñepá y Warao en el contexto de tres biorregiones Llanos del Orinoco, Sur del Orinoco y Delta del Orinoco, distribuidas en los estados Apure, Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro.

La investigadora agregó que la Cuenca del Amazonas tiene una ubicación estratégica para el clima regional y global. “Sus bosques enfrían la superficie y generan lluvias, reciclando hasta el 50% de la precipitación. Influye en la atmósfera y en los patrones de circulación, y aporta entre el 16-22% del agua que los ríos vierten en los océanos”.

Precisó que una parte considerable de la humedad de la cuenca se dirige hacia el sur, influyendo en el centro y sur de Suramérica, incluyendo el Bajo Chaco, la cuenca del Río de la Plata, el Pantanal y las áreas agrícolas del centro-oeste de Brasil.

Durante su presentación explicó que “hay evidencia científica de que la Amazonía debido al efecto sinérgico entre el cambio climático-perturbaciones antrópicas, está experimentando cambios locales. Estos cambios pueden conducir a la pérdida de resiliencia del ecosistema y al cruce de puntos de inflexión, con la consecuencia de alcanzar un estado completamente nuevo”.

Detalló que los pueblos indígenas que han participado en este estudio han detallado los efectos negativos de las condiciones climáticas “cada vez más extremas, en línea con las proyecciones de los modelos locales: temperaturas elevadas, sequías prolongadas y lluvias intensas pero breves en zonas del sur del Orinoco”.

Esta situación impacta y altera la agricultura, cacería y pesca, “favoreciendo la proliferación de plagas y la migración de especies acuáticas y terrestres”, expresó.

Chacón mencionó que pese a esta situación las comunidades han desplegado estrategias de adaptación basadas en sus propios conocimientos, “ajustando calendarios agrícolas, incorporando especies tolerantes a las inundaciones, sembrando cerca de zonas ribereñas y recuperando alimentos tradicionales”.

La experta refirió que es urgente integrar enfoques locales y contextuales en las políticas de adaptación climática, “reconociendo que la coproducción de conocimientos entre comunidades indígenas y actores científicos es clave para construir soluciones legítimas, sostenibles y culturalmente pertinentes frente a los desafíos del cambio climático”.

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María Gabriela Santos: una ingeniera ambiental en la búsqueda de soluciones sostenibles

(Caracas, 10 de octubre de 2025).- La ingeniería ambiental es un campo que atrae a los jóvenes comprometidos con la protección del ambiente y el desarrollo sostenible. María Gabriela Santos es parte de este grupo que, con su curiosidad y amor por la naturaleza, resalta como una mujer de ciencia que contribuye a la preservación de los ecosistemas del país.

Nacida el 17 de noviembre de 1992, en Caracas, María Gabriela comenzó su trayectoria académica en la Universidad Simón Bolívar (USB), donde inicialmente estudió ingeniería geofísica.

«Desde temprana edad me gustaba estar en contacto con la naturaleza y los deportes de aventuras y allí fui parte del Centro de Exploraciones Espeleológicas. Me la pasaba viajando, explorando», manifiesta Santos.

Durante un viaje de exploración a Caripe, estado Monagas, conoce a estudiantes de ingeniería ambiental quienes la llevaron a darse cuenta que la ingeniería ambiental era la carrera que debía seguir.

«Ellos me comentaron sobre las salidas de campo que hacían y las materias que cursaban, yo dije, bueno ¿por qué yo no estoy estudiando eso? Y al tiempo, no fue mucho, decidí cambiarme de carrera y hacer lo que me gustaba y me apasionaba», indica la investigadora de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).

Señala que, desde el primer momento que pisó la carrera de ingeniería ambiental se sintió «en su elemento», lo que la llevó a graduarse de la Universidad Marítima del Caribe.

Desde su llegada a la Fundación IDEA, Santos ha participado en diferentes proyectos socioambientales que se están llevando a cabo en la institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología.

Actualmente, se encuentra participando junto al biólogo Oswaldo Bolívar en el proyecto Determinación del Carbono Azul, asociado a praderas de pastos marinos en territorios insulares y costeros de Venezuela en el contexto de la crisis climática global.

De igual forma, trabaja en la revisión y digitalización del Cepario de Microorganismos de la Dirección de Energía y Ambiente, y también participa en investigaciones sobre las micorrizas, fundamentales para la salud del suelo y la vegetación.

En su corta carrera, María Gabriela ha demostrado que la pasión por lo que se hace no conoce de barreras y que el género no debe ser un obstáculo para triunfar en la ciencia.

«No me he visto limitada por el hecho de ser mujer, por lo menos en mi caso», afirma a pesar de que señala que si conoce casos donde se discrimina a las mujeres científicas por su género.

Su trayectoria está marcada por una constante búsqueda de nuevas oportunidades para aprender, contribuir y mejorar el entorno en el que vive. «Yo creo que uno tiene que seguir sus instintos y sus pasiones y hacer lo que a uno le gusta», añade.

Hoy, María Gabriela Santos es una joven profesional de 32 años que contribuye con su dedicación a la ciencia, por lo que invita a las nuevas generaciones a estudiar y formarse en lo que de verdad les apasiona en pro del desarrollo de la Patria.

«Un mensaje para los jóvenes sería que no se rindan, que persigan sus sueños y siempre busquen estar en su elemento y hacer lo que de verdad los llene y les apasione, aprendiendo todos los días y aportando con el desarrollo del país», destaca.

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