Por: Gabriela Jiménez Ramírez
(Caracas, 24 de marzo de 2026).- Un equipo de investigadores españoles de la Universidad de Alicante y de la Universidad Miguel Hernández, junto con otras instituciones académicas realizaron un análisis sobre los riesgos legales y éticos de los dispositivos de neurotecnología disponibles en internet, que prometen beneficios como la reducción del estrés y la mejora de la concentración.
Estos dispositivos, que pueden registrar actividad cerebral y datos biométricos sensibles, carecen de una regulación específica, lo que plantea preocupaciones sobre la privacidad y el posible robo de datos.
El líder del proyecto es el catedrático Juan Antonio Moreno, quien reunió a diferentes especialistas, especialmente en las disciplinas de derecho, ingeniería y medicina, tomando como enfoque los «neuroderechos».
El proyecto se titula «Incidencias del uso de la Inteligencia Artificial y Big Data en la Salud Digital y cirugía 4.0 y de su tutela jurídica por la normativa de la Unión Europea» y fue reseñado recientemente por el portal Español Información.
Hasta los momentos, la investigación se centra en dispositivos de uso doméstico que se comercializan sin supervisión médica, como diademas y sensores que prometen mejorar la concentración y reducir la ansiedad.
«Hoy el dato es el oro de nuestro tiempo. Ya existen bancos de datos genéticos y biométricos, y ahora también pueden generarse bancos de datos neurológicos», advierte la doctora en Derecho y profesora de la UMH, Remedios Guilabert, una de las expertas que participa en la investigación.
En este sentido, explicó que en España, estos dispositivos no cuentan con una regulación específica, y su tratamiento jurídico se basa en normas generales que son consideradas insuficientes.
La Agencia Española de Protección de Datos ha indicado que los neurodatos pueden ser considerados datos personales, lo que refuerza la necesidad de su protección.
«Nos preocupa que cualquier persona pueda comprar uno de estos aparatos y usarlo en casa sin saber realmente qué datos está generando o con qué fines se utilizan», advirtió.
A pesar de los retos que plantea el crecimiento del mercado de dispositivos de consumo, los investigadores destacan el potencial positivo de la neurotecnología en el ámbito médico, especialmente en el tratamiento de enfermedades neurológicas. Sin embargo, se advierte sobre los peligros que estos dispositivos pueden representar para derechos fundamentales como la vida, la salud y la privacidad.
En este contexto, Venezuela avanza hacia una regulación que permita un desarrollo tecnológico acorde con los valores éticos y sociales y que apunta a garantizar un equilibrio entre innovación y responsabilidad, velando por un futuro donde ambas dimensiones coexistan.
En este sentido, presentamos ante la Asamblea Nacional un Código de Ética para el Desarrollo y Aplicación Responsable de la Inteligencia Artificial. Este documento pone especial énfasis en salvaguardar la privacidad y proteger aspectos esenciales del ser humano, incluyendo su pensamiento y cerebro, convertidos hoy en día en un terreno susceptible de disputa tecnológica.

























































